El fallecimiento de otro privado de libertad en el Centro de Formación del Hombre Nuevo El Libertador, ubicado en el estado Carabobo, ocurrido apenas un día después de que denunciáramos una primera muerte en ese establecimiento, enciende nuevamente las alarmas sobre la atención médica que reciben las personas bajo custodia del régimen.
La segunda víctima fue identificada como Ángel Gabriel Hurtado Fuentes, quien fue trasladado al Hospital Central Dr. Enrique Tejera, donde falleció tras presentar complicaciones de salud asociadas a un cuadro cardiovascular, de acuerdo con la información conocida por el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP).Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos
Hasta el momento, las autoridades penitenciarias no han informado cuál era su condición médica, qué atención recibió mientras permaneció recluido ni cuáles fueron las circunstancias que rodearon su fallecimiento.
En ese sentido es importante mencionar que cuando dos personas fallecen en un mismo establecimiento penitenciario en un período tan corto, ya no se trata únicamente de hechos aislados.
La reiteración de estos casos exige determinar si el sistema de atención médica del penal está funcionando adecuadamente, si los traslados hospitalarios se realizan de manera oportuna y si las autoridades están identificando y atendiendo a tiempo a las personas privadas de libertad que requieren asistencia especializada.
Desde el OVP exhortamos al Ministerio para el Servicio Penitenciario a informar de manera transparente las circunstancias que rodearon ambos fallecimientos y a realizar una evaluación inmediata de las condiciones de salud de la población recluida en el Centro de Formación del Hombre Nuevo El Libertador.
