El Lago de Maracaibo vuelve a quedar en el centro de la preocupación ambiental. La Fundación Azul Ambientalistas denunció este lunes un nuevo derrame de crudo de gran magnitud en las costas del municipio Valmore Rodríguez, estado Zulia, una situación que, según la organización, estaría afectando severamente el ecosistema y poniendo en riesgo a comunidades que dependen directamente de las aguas del lago.
Por bitacora58.com
La denuncia fue formulada por la directiva de la organización, encabezada por Gustavo Carrasquel y Yohan Flores, luego de recibir alertas de habitantes, pescadores y turistas de la zona. La fundación advirtió que la presencia de hidrocarburos representa una amenaza para la fauna, la flora y las actividades productivas desarrolladas en las comunidades de la Costa Oriental del Lago.
La preocupación no surge de un episodio aislado. Durante las últimas semanas, Azul Ambientalistas ha denunciado derrames y fugas de gas en distintos sectores del Lago de Maracaibo. A comienzos de septiembre, la organización reportó rastros de crudo en las costas de Cabimas y alertó sobre la continuidad de estos incidentes en medio de la reactivación de actividades petroleras en la región.
Un lago que sigue pagando el costo de la contaminación
La nueva denuncia vuelve a colocar bajo la lupa las condiciones ambientales de uno de los principales ecosistemas del occidente venezolano.
Azul Ambientalistas ha señalado que sus recorridos por Santa Rita, Cabimas, Lagunillas, Valmore Rodríguez y San Francisco han permitido observar aguas con diferentes niveles y tipos de contaminación. En algunos sectores se han registrado tonalidades oscuras asociadas a hidrocarburos, mientras que en otros han sido reportadas aguas verdosas relacionadas con microalgas y aguas residuales.
El impacto tampoco se limitaría al agua. La organización ha advertido sobre afectaciones a animales y manglares por el contacto con hidrocarburos, mientras que los pescadores artesanales enfrentan daños en redes, embarcaciones y jornadas de trabajo, según denuncias recogidas por organizaciones y medios de comunicación de la región.
Para cientos de familias que dependen de la pesca y de otras actividades vinculadas al lago, cada nuevo derrame representa mucho más que una mancha sobre el agua. Significa la amenaza sobre una fuente de sustento que durante generaciones ha formado parte de la vida económica y social del Zulia.
Exigen respuestas y rendición de cuentas
La Fundación Azul Ambientalistas pidió al Gobierno de Delcy Rodríguez y a Petróleos de Venezuela implementar medidas inmediatas de contención y atención frente al nuevo derrame.
La organización también exigió explicaciones sobre los recursos destinados al saneamiento del Lago de Maracaibo y reclamó mayor transparencia en la gestión de los fondos destinados a su recuperación.
Yohan Flores ha cuestionado públicamente la falta de resultados frente a una contaminación que, según la organización, se ha mantenido durante meses. La fundación también ha señalado que la comisión creada en 2023 para la recuperación del lago no habría rendido cuentas de manera suficiente sobre sus actuaciones. Estas son afirmaciones de la organización ambientalista y no equivalen, por sí mismas, a una conclusión independiente sobre el manejo de esos recursos.
El reclamo ambiental vuelve así a chocar con la realidad petrolera del Zulia. Mientras la actividad de hidrocarburos continúa siendo fundamental para la economía venezolana, las comunidades cercanas al Lago de Maracaibo siguen denunciando las consecuencias de una infraestructura petrolera que ambientalistas consideran insuficientemente atendida.
Por ahora, la denuncia más reciente pone nuevamente sobre la mesa una exigencia concreta de los ambientalistas: contener el crudo, determinar el origen del derrame, reparar los daños y transparentar las acciones destinadas a recuperar el Lago de Maracaibo.
El silencio oficial ante cada nuevo episodio, de confirmarse, dejaría nuevamente a pescadores, comunidades y ecosistemas frente a una emergencia ambiental cuyo costo termina siendo pagado por quienes viven a orillas del lago.

«Es inaceptable que, a medida que aumenta la producción petrolera, los derrames sean diarios. No existe un plan para atender esta situación. Mientras tanto, nuestro lago sufre y las comunidades junto a los pescadores son los más perjudicados«, reclamó Flores.
En este contexto, propuso que se destine, «con estricta supervisión internacional», el 5 % de las regalías petroleras para la recuperación del Lago de Maracaibo.
El pasado 8 de septiembre, la fundación alertó sobre un «alarmante incremento» de derrames petroleros y fugas de gas en costas orientales del Lago de Maracaibo.

