Las autoridades de Trinidad y Tobago mantienen detenidos a cuatro hombres, entre ellos un ciudadano venezolano, tras la incautación de aproximadamente 440 kilos de cocaína que eran transportados en una embarcación frente a la costa noroccidental del país.
Por bitacora58.com
El operativo se desarrolló el lunes en las inmediaciones de isla Huevos, luego de que el Servicio de Policía de Trinidad y Tobago recibiera información sobre una embarcación considerada sospechosa cerca de sus costas.
Ante la alerta, la Policía coordinó con otras instituciones de seguridad, entre ellas la Guardia Costera de Trinidad y Tobago, que interceptó la nave y la escoltó hasta su cuartel general en Staubles Bay, Chaguaramas.
Durante la inspección fueron localizados numerosos paquetes envueltos individualmente en plástico. De acuerdo con la información suministrada por las autoridades, posteriormente la Unidad de Investigaciones Especiales de la Policía confirmó que el cargamento correspondía a cocaína.
Los cuatro ocupantes de la embarcación, tres ciudadanos trinitenses y un venezolano, quedaron bajo custodia mientras avanzan las investigaciones y el proceso correspondiente.
La droga incautada tendría un valor estimado superior a 30 millones de dólares, una cifra que evidencia las enormes ganancias que continúan generando las redes dedicadas al tráfico internacional de estupefacientes.
El ministro de Defensa de Trinidad y Tobago, Wayne Sturge, destacó la actuación de los organismos de seguridad y aseguró que las autoridades mantienen una lucha constante contra las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Sturge advirtió que los grupos criminales continuarán buscando nuevas rutas y métodos para evadir los controles debido a los millonarios beneficios que genera este negocio ilegal. Por ello, sostuvo que las fuerzas de seguridad deben mantenerse un paso por delante de las estructuras criminales.
El caso permanece bajo investigación y las autoridades deberán determinar el origen del cargamento, su destino final y la posible participación de los detenidos en una red de tráfico de drogas.
La operación vuelve a poner bajo la lupa el Caribe y sus rutas marítimas, utilizadas por organizaciones criminales para movilizar grandes cargamentos de drogas entre Sudamérica y otros mercados internacionales.
