El presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a plantear la posibilidad de que Venezuela se convierta en el estado número 51 de Estados Unidos, durante un mitin en Corpus Christi, Texas, en el que también destacó las inversiones petroleras y el acceso al crudo venezolano, sin embargo ese es un tema que ya a los ciudadanos de a pie no les importa.
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«Se convertirá en un país próspero y, quién sabe, tal vez algún día pronto se convierta en un próspero estado número 51», afirmó Trump ante sus simpatizantes. Luego insistió en la propuesta al invitar al público a respaldar la idea.
El mandatario incluso sugirió que, bajo ese escenario, Venezuela dejaría de tener un presidente y pasaría a elegir un gobernador, una declaración que vuelve a poner en el centro del debate la soberanía del país sudamericano.
Trump aseguró que empresas petroleras están invirtiendo miles de millones de dólares en Venezuela y generando empleos. También afirmó que Estados Unidos está obteniendo grandes cantidades de crudo venezolano, al describir la relación energética como beneficiosa para su país.
Durante el acto, el presidente estadounidense se dirigió al magnate petrolero Harold Hamm y destacó el potencial de las reservas venezolanas. «¿Sabes cómo encuentras petróleo en Venezuela? Miras al suelo», relató Trump al recordar una anécdota atribuida al empresario.
Las declaraciones se producen en medio de las expectativas sobre el futuro de la industria petrolera venezolana y el papel de las compañías estadounidenses en su recuperación. Sin embargo, una eventual incorporación de Venezuela como estado de Estados Unidos implicaría un cambio constitucional y político de enorme magnitud, que no se produce por una declaración presidencial.
