«¡Llegó, llegó, llegó!», corearon este martes los dirigentes y trabajadores de El Bejucal, la sede caraqueña de Vente Venezuela (VV). La jefa, como llaman cariñosamente a María Corina Machado, estaba de vuelta 50 meses después, cuando se vio forzada a pasar a la clandestinidad tras el plan terror puesto en marcha por la revolución tras el megafraude electoral de 2024.
Fuerzas chavistas, con agentes enmascarados, tomaron en agosto de ese año la sede política en la que la Nobel de la Paz ha desarrollado buena parte de su carrera. Aquel día vandalizaron su despacho y otras salas de trabajo, pintaron grafitis cargados de odio y robaron parte del material que se encontraba en su interior.
La sede de El Bejucal, reinaugurada hace unos meses, sirvió tras el doble terremoto del Día de San Juan como gran almacén de abastecimiento para cubrir necesidades de las víctimas de aquella tragedia que la revolución era incapaz de solventar. La sede se convirtió en el centro de acopio encargado de recoger lo que se enviaba desde los 293 puntos repartidos por todo el país. Desde allí se distribuía de inmediato en La Guaira, en el litoral costero, zona cero de los dos terremotos.
«Cada rostro, cada apretón de manos y cada lágrima en El Bejucal resumen el amor de un equipo y de un país que nunca ha dejado de luchar junto a María Corina», resumió un portavoz de VV tras el reencuentro de la dirigente opositora con los 20 coordinadores regionales de su partido.
El regreso de Machado a Caracas, precedido de una nueva odisea para cruzar la frontera y de un viaje multitudinario de 10 horas desde el santuario de Barquisimeto hasta la capital, ha acelerado los tiempos políticos venezolanos. Sólo horas después, Marco Rubio, que supervisa las negociaciones entre el chavismo reciclado y una delegación opositora elegida por él mismo, abrió la posibilidad de que las elecciones presidenciales se celebren el año que viene. Washington plantea que el nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que se constituirá a mediados de diciembre, fuerce con una sentencia la declaración de falta absoluta de Nicolás Maduro, lo que obligará a convocar los comicios seis meses después.
Fuentes opositoras que forman parte de la mesa negociadora confirmaron a EL MUNDO que, en cambio, los cinco rectores del nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) no serían elegidos hasta el año que viene, entre febrero y marzo.
Por El Mundo
