Lo que debía ser una mañana tranquila entre historia y cultura terminó en tragedia este lunes en la zona arqueológica de Teotihuacán. Un hombre armado abrió fuego contra visitantes cerca de la Pirámide de la Luna, desatando el pánico entre decenas de turistas que recorrían el lugar.
El ataque dejó un saldo de dos personas fallecidas: una turista canadiense y el propio agresor, quien fue hallado sin vida en el sitio, en lo que las autoridades investigan como un posible suicidio. Además, 13 personas extranjeras resultaron heridas y fueron trasladadas a hospitales cercanos. De ellas, ocho permanecen hospitalizadas, mientras que cinco ya recibieron el alta médica.
Entre los lesionados hay visitantes de distintas nacionalidades: seis estadounidenses, tres colombianos, incluido un niño de apenas 6 años, dos brasileñas, una canadiense y un ciudadano ruso. Las edades de las víctimas reflejan la diversidad de quienes suelen visitar este emblemático lugar, desde jóvenes hasta adultos mayores.
El presunto responsable fue identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años y residente de la Ciudad de México. Su identidad se conoció tras el hallazgo de una credencial en el lugar. Sin embargo, hasta ahora no se han esclarecido los motivos detrás del ataque.
El tiroteo provocó escenas de angustia, visitantes corriendo, gritos y una estampida en medio del desconcierto. Muchos buscaban resguardarse sin entender lo que ocurría, en uno de los sitios turísticos más importantes del país.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, condenó el hecho y expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias. También informó que su gobierno mantiene comunicación con autoridades de Canadá para brindar apoyo a los afectados.
Por su parte, representantes diplomáticos de Estados Unidos y Canadá manifestaron sus condolencias ante esta tragedia que enluta a visitantes de varias partes del mundo.
Mientras avanzan las investigaciones, el país queda nuevamente sacudido por un hecho de violencia que golpea incluso a espacios destinados a la historia, el turismo y la convivencia pacífica.
