Una nueva denuncia en redes sociales vuelve a poner en evidencia la precariedad y falta de controles en el comercio venezolano. A través de la cuenta X (Twitter), el usuario Venequísimo alertó sobre presuntas irregularidades en un supermercado, señalando que “en Venezuela está tan normalizada la estafa, que un supermercado puede hacer esto sin pena ni consecuencias” .
El señalamiento apunta a una práctica que muchos ciudadanos aseguran sufrir a diario: cobros indebidos, precios inconsistentes o diferencias entre lo exhibido y lo facturado en caja. Este tipo de situaciones refleja no solo fallas en la supervisión comercial, sino también la vulnerabilidad del consumidor en un entorno económico deteriorado.
En medio de la crisis prolongada, donde el poder adquisitivo es cada vez más limitado, este tipo de abusos genera indignación y desconfianza. Para muchos venezolanos, hacer mercado se ha convertido no solo en un reto económico, sino también en una actividad donde deben estar constantemente alerta para evitar ser perjudicados.
La denuncia se suma a una larga lista de reclamos ciudadanos que circulan en redes sociales, evidenciando cómo prácticas irregulares parecen haberse normalizado ante la ausencia de sanciones efectivas y mecanismos de protección al consumidor.
