Un soldado del Ejército venezolano habría disparado contra sus compañeros en un puesto de prevención de la Base Aérea Mayor Buenaventura Vivas Guerrero, en Santo Domingo. El presunto agresor huyó de las instalaciones con un fusil AK-103 y permanece prófugo, según reportes preliminares.
Un ataque armado registrado la noche del martes 20 de octubre de 2026 en la Base Aérea Mayor Buenaventura Vivas Guerrero, ubicada en Santo Domingo, municipio Fernández Feo del estado Táchira, dejó un saldo de tres militares fallecidos y otros tres heridos, de acuerdo con información preliminar difundida por cuentas vinculadas a organismos militares.
El hecho habría ocurrido aproximadamente a las 7:30 p. m., cuando el soldado Raymond Paz, perteneciente al contingente de enero de 2025, presuntamente accionó su arma de reglamento contra el personal que se encontraba de servicio en la alcabala de prevención de la instalación militar. Hasta el momento, se desconocen los motivos que habrían desencadenado el ataque.
Tres militares fallecidos y tres lesionados
Entre las víctimas mortales fueron identificados el teniente Víctor Moreno, quien habría fallecido durante su traslado al Hospital o Centro de Diagnóstico Integral (CDI) de El Piñal; el sargento segundo Crismar Medina Puerta y el sargento segundo Richard Espinosa Borges.
Los heridos fueron identificados como el teniente Jhogliver Guillén, quien sufrió una lesión en el hemitórax izquierdo; el sargento segundo Deimar Alejandra Merchán Gelves y el sargento segundo Jesús Fernando Cordero Pacheco.
Hasta ahora, no se han divulgado detalles oficiales suficientes sobre la secuencia completa de los acontecimientos ni sobre las condiciones clínicas de los sobrevivientes.
El presunto agresor huyó con un fusil
Según el reporte preliminar que circula en redes sociales, el presunto responsable logró evadir los mecanismos de seguridad de la instalación y abandonó el cuartel armado con un fusil AK-103, identificado con el serial 07-16-02-111, además de dos cargadores.
Tras su fuga, autoridades militares y organismos de seguridad habrían activado un dispositivo de búsqueda en la zona sur del estado Táchira. También se habría declarado un estado de alerta en las instalaciones militares, situadas junto al aeropuerto de Santo Domingo.
La localización del soldado y el esclarecimiento de las circunstancias del ataque constituyen los principales aspectos pendientes de confirmación.
A la espera de información oficial
La información sobre el suceso ha comenzado a circular a través de redes sociales y medios de comunicación locales, con referencias a reportes preliminares atribuidos a estructuras militares como el CEOFANB, el CODAI y el 791 Grupo de Misiles de Defensa Antiaérea.
Sin embargo, hasta que las autoridades competentes emitan un comunicado detallado, los datos relacionados con la identidad y participación del presunto agresor, el armamento utilizado y las circunstancias exactas del hecho deben considerarse preliminares.
El ataque vuelve a colocar bajo atención las condiciones de seguridad dentro de una instalación militar venezolana y plantea interrogantes sobre cómo se produjo la agresión, qué circunstancias la motivaron y de qué manera el presunto responsable consiguió escapar después de disparar contra sus compañeros.
Se espera que las autoridades militares y los organismos de investigación proporcionen información adicional sobre el caso, las diligencias emprendidas y las medidas adoptadas para localizar al sospechoso.
