El plazo impuesto por varios senadores demócratas llega a su límite y ahora la presión cae directamente sobre el Secretario Marco Rubio.
Este viernes se acaba el tiempo y todas las miradas están puestas sobre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. El Senado estadounidense espera respuestas sobre una de las preguntas más incómodas del momento qué está ocurriendo con los derechos humanos en Venezuela desde que Delcy Rodríguez asumió el poder.
La exigencia es clara presentar un informe detallado que permita conocer la situación de los derechos humanos en Venezuela y las medidas que Washington estaría tomando frente a las denuncias de abusos.
El documento solicitado no es un simple trámite burocrático:
Los legisladores quieren conocer qué información maneja el Departamento de Estado sobre detenciones, persecución política, represión y otras posibles violaciones de derechos fundamentales ocurridas bajo el nuevo escenario político venezolano.
La pregunta que comienza a recorrer los pasillos del poder en Washington es inevitable Rubio entregará el informe dentro del plazo o volverá a crecer la tensión entre el Senado y el Departamento de Estado.
Para Venezuela, el asunto tiene todavía más peso. Cualquier informe oficial de Washington podría poner bajo el reflector internacional nuevos casos y revelar hasta dónde llega la preocupación estadounidense por la situación política y humanitaria del país.
Mientras el reloj avanza, Caracas observa y Washington guarda silencio:
Este viernes podría conocerse una pieza clave para entender cuál será la posición de Estados Unidos frente al poder de Delcy Rodríguez y frente a las denuncias que durante años han sacudido a Venezuela.
En Bitácora58 seguiremos el caso de cerca porque cuando Washington habla sobre Venezuela, las consecuencias pueden sentirse mucho más allá de los despachos de Washington.
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