La abogada, defensora de derechos humanos y directora de Control Ciudadano, Rocío San Miguel, informó este viernes 2 de octubre que el Tribunal 3.º de Primera Instancia en Funciones de Juicio con competencia en materia de terrorismo dictó una sentencia absolutoria a su favor, dejándola libre de responsabilidad penal por los cargos que le fueron formulados.
Redacción Bitácora58.com
San Miguel calificó la decisión como el cierre de uno de los capítulos más difíciles de su vida. En un mensaje publicado en sus redes sociales, recordó que fue detenida el 9 de febrero de 2024 y sostuvo que la sentencia ratifica lo que afirmó desde el comienzo: su inocencia.
“Hoy culmina un duro capítulo de mi vida”, expresó San Miguel, quien agregó que durante este período fueron puestos a prueba su capacidad de resistencia y el peso de sus principios.
La defensora dedicó buena parte de su mensaje a agradecer a quienes permanecieron a su lado durante el proceso, comenzando por su familia y, de manera especial, por su hija, a quien reconoció por su amor y fortaleza.
También agradeció a la sociedad civil venezolana, organismos internacionales, misiones diplomáticas y organizaciones defensoras de derechos humanos que acompañaron su caso.
Entre los reconocimientos especiales mencionó a Amnistía Internacional, Front Line Defenders, Human Rights Foundation, así como a los abogados Theresly Malavé, Juan Luis González Taguaruco, Juan Carlos Gutiérrez y Héctor Faúndez. También expresó su agradecimiento al expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.
San Miguel, sin embargo, evitó presentar su absolución como el final de la lucha por la justicia. Por el contrario, aseguró que recibe la decisión con gratitud, pero mantiene su atención sobre quienes todavía enfrentan procesos judiciales y permanecen privados de libertad.
“Mi solidaridad está con todos los ciudadanos, activistas y presos políticos que continúan enfrentando procesos penales y situaciones de vulnerabilidad”, señaló.
La directora de Control Ciudadano sostuvo además que la justicia solo será plena cuando el debido proceso, la dignidad humana y los derechos fundamentales sean una garantía para todos los venezolanos.
En referencia a los demás procesados en la misma causa, San Miguel manifestó su esperanza de que las condenas dictadas contra ellos sean anuladas, al considerar que son “profundamente injustas”.
Finalmente, dejó claro que su absolución no significa el retiro de su labor. Aseguró que continuará trabajando “con la misma transparencia y convicción” por los derechos humanos, el fortalecimiento del Estado de Derecho y por una Venezuela democrática.
Después de más de dos años marcados por su detención y proceso judicial, Rocío San Miguel cierra este capítulo agradeciendo a quienes no la dejaron sola, pero también recordando que todavía quedan venezolanos esperando justicia.
