La designación de Dinorah Figuera ha vuelto a encender la indignación de miles de venezolanos que, cansados de promesas, llamados a la paciencia y discursos de esperanza, sienten que la historia vuelve a repetirse peligrosamente.
El politólogo Rafael Santiago expresó en su cuenta en X lo que muchos venezolanos piensan y pocos se atreven a decir en voz alta. “Acompañar con paciencia” o “no perder la esperanza” no puede convertirse en un cheque en blanco, advirtió.
Santiago recordó que los venezolanos ya fueron decepcionados una vez y cuestionó duramente que, mientras se repiten los mismos discursos y las mismas fórmulas del pasado, se pretenda que la ciudadanía confíe ciegamente en que esta vez el resultado será diferente.
“Ya nos fallaron una vez, y hoy están haciendo y diciendo exactamente lo mismo que hicieron en el pasado. ¿Por qué habría de confiar en que esta vez el resultado será distinto?”, cuestionó el politólogo.
La pregunta queda en el aire y golpea directamente a una oposición que enfrenta nuevamente el fantasma de la desconfianza. Para millones de venezolanos, la paciencia se agotó hace mucho tiempo y la esperanza, sin resultados concretos, corre el riesgo de convertirse en otra promesa vacía.
Porque en Venezuela ya no basta con pedir confianza. Después de años de fracasos, divisiones y promesas incumplidas, los ciudadanos exigen respuestas, acciones y resultados. El país no quiere otro cheque en blanco.
«La Dra. Dinorah Figuera pidió acompañar con paciencia el proceso de diálogo con el régimen que comienza el próximo 1 de agosto. Pero la confianza no se pide. La confianza se gana. Confiar a ciegas, sin garantías y esperando que esta vez sí funcione, es exactamente lo que ya hicimos en el pasado. Y fracasamos. También nos pidieron paciencia. Nos dijeron que «íbamos bien». Durante años se nos pidió esperar, confiar y acompañar… y el resultado fue ninguno. Hoy volvemos a escuchar el mismo discurso, con la misma estrategia y, en muchos casos, con las mismas personas. Si quieren recuperar la confianza de la gente, no basta con pedir paciencia. Tienen que demostrar, con hechos, que esta vez será diferente».
