El FBI captura en Venezuela a alias El Ingeniero, uno de los hombres más buscados por millonarios robos a cajeros
Por bitacora58.com
Venezuela vuelve a quedar en el centro de una investigación criminal internacional luego de que el FBI confirmara la captura de un venezolano señalado como uno de los principales responsables de una sofisticada red dedicada al robo de cajeros automáticos en Estados Unidos.
Kash Patel, director del FBI, confirmó este martes 15 de septiembre la captura de Aníbal Alexander Canelón Aguirre, de 49 años, conocido bajo los alias de El Ingeniero y Prometeo.
Canelón Aguirre figuraba entre los diez hombres más buscados por el FBI y es señalado por las autoridades estadounidenses como miembro del Tren de Aragua y principal organizador de un esquema internacional de jackpotting, una modalidad que permite manipular cajeros automáticos mediante programas maliciosos para obligarlos a dispensar dinero.
De acuerdo con Patel, la captura ocurrió durante el fin de semana en territorio venezolano. El director del FBI no ofreció detalles sobre cómo se ejecutó la operación ni explicó si Estados Unidos solicitará que Canelón Aguirre sea trasladado a ese país.
Un millón de dólares por su captura
El nombre de El Ingeniero había adquirido notoriedad internacional desde marzo de 2026, cuando el FBI lo incorporó a su lista de los diez fugitivos más buscados.
La agencia estadounidense había ofrecido una recompensa de un millón de dólares por información que permitiera localizarlo. No se ha informado si esa recompensa tuvo alguna relación directa con su captura.
Las autoridades estadounidenses sostienen que Canelón Aguirre dirigía una conspiración internacional mediante la cual diferentes grupos operaban en Estados Unidos para sustraer millones de dólares de instituciones financieras.
Según el expediente citado por el FBI, los recursos obtenidos mediante estos robos habrían servido para financiar actividades atribuidas al Tren de Aragua, organización que Estados Unidos ha designado como organización terrorista extranjera.
El dilema que abre su captura
La detención en Venezuela plantea ahora una interrogante jurídica importante. El material señala que la Constitución venezolana prohíbe la extradición de ciudadanos venezolanos y que no establece una diferencia entre quienes poseen la nacionalidad por nacimiento y quienes fueron naturalizados.
El antecedente más conocido es el de Alex Saab, quien terminó en Estados Unidos después de haber sido detenido en Cabo Verde. También existe el caso de Ali Hage Zaki Jalil, cuya extradición igualmente ocurrió pese a su nacionalidad venezolana.
En el caso de Saab, autoridades venezolanas sostuvieron públicamente que no se trató de una extradición sino de una deportación, mientras que otros argumentos oficiales hicieron referencia a su situación documental y a los intereses de Venezuela.
Por ahora, el FBI no ha informado públicamente cuál será el destino judicial de Canelón Aguirre.
Una investigación que ya suma 87 acusados
El caso de El Ingeniero forma parte de una investigación mucho más amplia.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha presentado varias rondas de acusaciones relacionadas con el esquema de jackpotting. En total, el material señala que 87 presuntos integrantes del Tren de Aragua han sido acusados por su participación en esta trama.
Entre los nombres aparece Jimena Araya, conocida en Venezuela como Rosita, quien fue incluida entre los acusados en diciembre de 2025.
Las acusaciones abarcan delitos como conspiración para cometer fraude bancario, robo bancario, daños a sistemas informáticos, lavado de dinero y apoyo material al terrorismo, según los expedientes estadounidenses citados en el documento.
Así funcionaba la red
La investigación describe un mecanismo cuidadosamente organizado.
Los grupos primero identificaban cajeros automáticos y estudiaban las condiciones de seguridad de los lugares. Posteriormente, manipulaban físicamente los equipos y podían sustituir sus discos duros por otros que contenían el malware conocido como Ploutus.
En otros casos, utilizaban dispositivos externos para introducir el programa malicioso.
Una vez instalado, el software podía enviar comandos al sistema encargado de dispensar efectivo y provocar la salida no autorizada del dinero. Después, los integrantes de la red retiraban el efectivo y realizaban operaciones destinadas a blanquear los fondos.
La acusación estadounidense sostiene que parte de ese dinero habría terminado financiando otras actividades criminales.
Ahora, con la captura de Aníbal Canelón Aguirre en Venezuela, el caso entra en una nueva etapa. La atención queda puesta sobre las autoridades venezolanas y estadounidenses para conocer qué ocurrirá con uno de los fugitivos que durante meses estuvo en la mira del FBI y por cuya captura se ofreció una recompensa de un millón de dólares.
