El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) alertó sobre el deterioro físico del detenido, quien padece cáncer y una grave afección cardíaca. Su familia denuncia que continúa sin recibir el tratamiento especializado que necesita y exige su liberación inmediata.
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El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció la grave situación de salud que atraviesa el preso político Franklin Durán, recluido en Venezuela tras ser condenado a 30 años de prisión por el caso conocido como la Operación Gedeón. La organización alertó sobre la presunta vulneración de sus derechos fundamentales y exigió que se adopten medidas urgentes para proteger su vida e integridad física.
De acuerdo con la denuncia, Durán es un paciente oncológico que desarrolló una severa patología cardíaca tras su paso por el centro penitenciario El Rodeo. Sus familiares advierten que su condición se ha deteriorado progresivamente debido a la falta de atención médica adecuada y a la ausencia del tratamiento especializado que requiere.
El OVP recordó que el Estado venezolano tiene la responsabilidad de garantizar la salud y la integridad física de las personas privadas de libertad, independientemente de los delitos por los que hayan sido procesadas o condenadas. En este caso, la organización alertó sobre la urgencia de brindar asistencia médica oportuna ante el riesgo que representa el deterioro de su condición.
Su familia teme por su vida y denuncia el impacto en sus hijos
Yanire Calderón, cuñada de Durán, relató que el deterioro físico del detenido ha sido tan evidente que sus propios hijos están angustiados por los cambios en su apariencia. Según explicó, el menor de los tres niños ya no logra reconocerlo debido a su estado actual.
«Son tres niños a quienes se les está arrebatando el derecho a crecer junto a su padre», expresó Calderón al describir las consecuencias emocionales que enfrenta la familia ante la prolongada reclusión y el empeoramiento de la salud de Durán.
La denuncia pone de relieve no solo la preocupación por la condición médica del detenido, sino también las consecuencias familiares de su encarcelamiento, especialmente para sus hijos, quienes ven amenazada la posibilidad de compartir con su padre mientras su estado de salud continúa deteriorándose.
Traslado de prisión sin el tratamiento requerido
Aunque Franklin Durán fue trasladado a la antigua cárcel de La Planta bajo el argumento de su condición médica, sus allegados aseguran que el cambio de centro de reclusión no ha resuelto sus necesidades sanitarias. La familia sostiene que el detenido continúa sin recibir la atención especializada que requiere con urgencia.
Ante esta situación, sus familiares han acudido al Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para solicitar una medida humanitaria. Sin embargo, según Calderón, hasta ahora no han obtenido una respuesta favorable a sus peticiones.
La familia insiste en que la gravedad del cuadro médico exige una actuación inmediata de las autoridades y que la permanencia en prisión, sin las garantías de atención sanitaria necesarias, agrava la preocupación por su vida.
«Hacemos un llamado a todas las autoridades, por favor, no lo dejen morir. Necesitamos ayuda por Franklin», clamó Calderón, al reiterar la solicitud de una medida humanitaria y la liberación de su cuñado.
Exigen una respuesta urgente de las autoridades
El caso de Franklin Durán vuelve a poner sobre la mesa las denuncias relacionadas con las condiciones de salud de los presos políticos en Venezuela y la responsabilidad de las instituciones estatales de garantizar atención médica adecuada a las personas bajo su custodia.
El OVP y los familiares de Durán reclaman una respuesta urgente que permita atender sus necesidades médicas y evitar un mayor deterioro de su condición. La petición central es que se le conceda una medida humanitaria que tome en cuenta la gravedad de sus enfermedades y el riesgo que, según sus allegados, enfrenta actualmente.
Mientras tanto, su familia mantiene el llamado a las autoridades para que actúen sin más demoras y extiende su exigencia a favor de la liberación de los presos políticos que permanecen encarcelados en el país.
La preocupación de sus allegados es clara: la atención médica no puede esperar mientras la salud de Franklin Durán continúa deteriorándose. La decisión de las autoridades será determinante para responder a la solicitud humanitaria presentada por su familia y atender las alertas formuladas por la organización defensora de los derechos de las personas privadas de libertad.
