Delcy Rodríguez, oficializó la destitución de Antonio “El Potro” Álvarez como presidente del Instituto Nacional de Hipódromos (INH), mediante el Decreto N.º 5.324 publicado en la Gaceta Oficial N.º 43.358, con fecha del 20 de abril de 2026.
En su lugar, fue designado Julio César León Heredia, quien además asumirá la presidencia de la Junta Liquidadora del organismo, en el marco de una reestructuración del sector hípico nacional impulsada por el Ejecutivo.
Reorganización institucional
El decreto también contempla otros movimientos dentro del área de juegos y apuestas en el país. Entre ellos, destaca la designación de nuevas autoridades en organismos clave vinculados al sector, lo que evidencia un intento del Gobierno por reorganizar y ejercer mayor control sobre estas actividades.
La medida fue refrendada por el ministro de Interior y dirigente oficialista, Diosdado Cabello, así como por el titular de la cartera deportiva, Franklin Cardillo.
Cabe señalar que León Heredia se desempeñaba hasta el 13 de abril como ministro de Agricultura, cargo del cual fue removido días antes en medio de recientes cambios dentro del gabinete gubernamental.
Señalamientos y controversias
La destitución de Álvarez se produce semanas después de que circularan versiones extraoficiales sobre su presunta detención, así como denuncias de irregularidades en su gestión al frente del hipismo venezolano.
Según diversos señalamientos, Álvarez habría liderado un presunto esquema de cobros irregulares, en el que se exigían hasta 2,5 millones de dólares a grupos de empresarios como condición para operar legalmente en el país. Asimismo, al menos siete empresarios y programadores del sector tecnológico habrían sido detenidos bajo órdenes directas del exfuncionario, en un aparente intento de controlar plataformas de apuestas.
Uno de los casos más cercanos a su entorno fue la captura de Ángel Pino, propietario de la corporación El Inmejorable, quien fue arrestado en el aeropuerto internacional de Maiquetía cuando intentaba viajar a Bogotá. Su empresa, señalada como una de las principales operadoras del sector, manejaba 36 licencias de apuestas, algunas registradas en paraísos fiscales.
Estos acontecimientos se enmarcan en un contexto de creciente escrutinio sobre la gestión del sector hípico en Venezuela y en un proceso de reestructuración institucional promovido por el Ejecutivo nacio

