La capital venezolana se prepara para una jornada de alta tensión política este 9 de abril, luego de que distintos sectores convocaran movilizaciones en las calles, lo que ha generado preocupación por posibles confrontaciones.
Por un lado, el dirigente opositor José Patines llamó a sus seguidores a manifestarse en Caracas como parte de una jornada de protesta. De forma paralela, el líder oficialista Diosdado Cabello también convocó a una movilización ese mismo día, en una dinámica que recuerda otros episodios de fuerte polarización en el país.
Asimismo, el oficialismo ha organizado marchas en fechas coincidentes con llamados de la oposición, lo que eleva el riesgo de tensiones en la vía pública.
El oficialismo anunció que también marchará este 9 de abril hacia el Palacio de Miraflores, una decisión que muchos consideran imprudente. Esto ocurre a pesar de que sindicatos y trabajadores ya habían convocado una movilización para ese mismo día con el mismo destino, lo que podría generar tensiones innecesarias en el centro de Caracas.
La jornada del 9 de abril se perfila así como un nuevo capítulo en la prolongada crisis política venezolana, sociedad civil espera que estas marchas no acaben en enfrentamientos, o amedrentamientos por parte de grupos colectivos terroristas, ni le detención de sindicalistas o marchantes, se espera que bajo la tu tutela de los Estados Unidos, el panorama de represión y detenciones sea ya solo malos recuerdos de la más nefasta historia de Venezuela, bajo el yugo del chavo-madurismo.
