En el estado Lara, la realidad desmiente el optimismo oficial. Los llamados “rayos perpendiculares” anunciados por la vicepresidenta Delcy Rodríguez parecen haberse desvanecido frente a un panorama marcado por lluvias persistentes y graves afectaciones en la infraestructura.
Durante el último mes, las precipitaciones han causado estragos significativos, especialmente en la vía que conduce hacia Hato Arriba, en el municipio Morán. La carretera presenta daños considerables que dificultan el tránsito y aíslan a comunidades enteras, afectando tanto el transporte de alimentos como el acceso a servicios básicos.
A esta situación se suma la crisis eléctrica que continúa golpeando a la región. Habitantes reportan apagones de hasta seis horas diarias, lo que agrava las condiciones de vida, impacta la actividad económica y genera creciente malestar en la población.
Mientras las autoridades mantienen un discurso que apunta a soluciones y control de la situación, en Lara las comunidades enfrentan una cotidianidad marcada por el deterioro de servicios esenciales y la falta de respuestas efectivas ante las emergencias.
