La política venezolana vuelve a entrar en una zona de tensión. Mientras millones de venezolanos esperan una salida democrática que permita elegir libremente a sus gobernantes, la mesa de negociación parece colocar las reformas legales y la reestructuración del Poder Judicial por delante de la definición de un calendario electoral.
Por bitacora58.com
Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, confirmó que la negociación tendrá como prioridad la reforma de distintas leyes y la reestructuración del Poder Judicial antes de abordar asuntos como la reinstitucionalización del Consejo Nacional Electoral y la definición de un calendario para unas elecciones democráticas.
La segunda ronda de conversaciones está prevista para el 15 de septiembre. Representantes de la AN 2015 y de la AN 2025 instalarán una mesa técnica para discutir libertades y garantías políticas, civiles y de expresión.
Sobre la mesa también estará la revisión de normas cuestionadas por sectores opositores y organizaciones defensoras de derechos humanos, entre ellas la Ley contra el Odio y la Ley de Fiscalización de las ONG. Dirigentes como Sergio Vergara han señalado que estas legislaciones forman parte de los asuntos que serán evaluados durante el proceso.
Pero mientras la negociación avanza por el terreno jurídico e institucional, la gran expectativa de los venezolanos continúa siendo la misma. Saber cuándo podrán volver a las urnas en condiciones realmente libres.
El primer ciclo de conversaciones dejó acuerdos sobre la renovación integral del Tribunal Supremo de Justicia, la atención a las víctimas de los sismos de junio y las gestiones para recuperar activos venezolanos en el exterior. Sin embargo, el calendario electoral todavía no aparece como el punto central de la agenda inmediata.
Ese retraso puede convertirse en uno de los principales focos de preocupación para quienes consideran que cualquier negociación política debe conducir, sin desvíos, hacia una salida electoral.
La independencia del Poder Judicial también ocupa un lugar importante. Frente a las reformas aprobadas por la AN 2025 en la Ley del Tribunal Supremo de Justicia, sectores de la oposición han llamado a gremios de abogados y universidades a participar en el proceso de postulaciones para intentar garantizar mayor transparencia.
El problema es que cada nuevo capítulo de la negociación parece abrir una espera adicional para los venezolanos que reclaman elecciones libres.
Reformar leyes, reconstruir instituciones y recuperar la independencia de los poderes públicos son asuntos fundamentales para el futuro del país. Pero para una sociedad que lleva años esperando una verdadera oportunidad de decidir su destino mediante el voto, la definición de unas elecciones libres no puede quedar relegada indefinidamente.
Venezuela necesita instituciones democráticas, pero también necesita saber cuándo podrá ejercer nuevamente su derecho a elegir.
La negociación continúa, las mesas técnicas avanzan y las reformas se discuten. Mientras tanto, la fecha que millones de venezolanos esperan sigue sin aparecer.
