En el Periodo del Ministro Luis Motta Domínguez, las irregularidades de todas índole se percibían a la vista en los pasillos de la torre del Ministerio en la Av Vollmer de San Bernardino en caracas, las Capitanes de la GNB, la directora del Preescolar, compañeras sentimentales del ministro Motta, peleándose públicamente a gritos por el ministro, en los pasillos, en el gimnasio, y en sus oficinas.
Los pilotos trayendo las facturas infladas de combustible de los aviones, las compras abultadas de alimentos para el despacho, la res mensual para la carne del ministro, sus amantes, y directores más allegados no es todo lo sucedido. Otro caso escandalo fue el robo de una camioneta de la Dirección de Gestión Comunicacional.
La Lic. Nieves Betzaida Valdez Mederico, quien era la directora en ese momento, y quien tenía un grupito de amiguitos entre sus colaboradores, (que no eran periodistas ni comunicadores), protegidos de la direccion que ella dirijia, le pidió a Motta Domínguez que le asignaran más vehículos oficiales del ministerio a su dirección, para que los amiguitos los usarán en días libres y fines de semana. Uno de ellos, estacionó una de las camionetas pickup asignada a gestión comunicacional, un viernes en la noche, fuera de horas de trabajo, en un billar en Catia, y esta fue hurtada en ese lugar, por presuntos delincuentes.
Cuando está persona se dirigió a poner la denuncia ante el CICPC, tomó los documentos de otra camioneta asignada a ese despacho, que usaban los protegidos de la directora comunicacional Nieves Valdez, y colocaron como solicitada esa otra camionetas.
Al cabo de los días, uno de los empleados adscritos a esa dirección un periodista que no pertenecía al círculo de los amiguitos de Nieves Valdez, usó la camioneta en una comisión oficial del despacho de gestión comunicacional, y fue abordado por una comisión de CICPC, detenido por conducir una camioneta presuntamente hurtada, fue presentado a tribunales, llevado a detención durante casi 6 meses. Vale destacar que no Nieves Valdez , ni el ministerio como ente responsable de esos vehículos, ni bienes públicos, quien asignaba los vehiculos, se dignaron a hacer nada para ayudar a ese empleado que no tenía que ver ni con el robo, ni tenía carro asignado por Nieves Valdés, ni era de su grupo de amiguitos protegidos, mientras su protegido, el responsable de llevar ese vehículo a un billar, seguía trabajando y libre de cargos o acusaciones, solo declaró en el departamento de seguridad del ministerio y se libró del caso.
Cuando esta persona logró por sus propios medios con abogado privado demostrar que no tenia nada que ver, y fue liberado, se dirigió al ministerio a enfrentar a Nieves Valdez la directora de comunicación delimisyerio y a él responsable protegido.
A este muchacho lo que le dijeron fue: «si quieres, tienes dos opciones, tienes tu cargo de nuevo y continuas trabajando, o renuncias», éste por necesidad continuó en su empleo, y con un registro policial por hurto de vehiculo, sin poder hablar ni comentar del caso, ya que si lo hacía sería despedido de inmediato como delincuente.
En la oficina de Gestión Humana, se conocía, porque era algo casi público, todos los empleados de esa dirección lo sabían, que existía una nómina de más de 500 personas paralela a las nóminas regulares. Esas nóminas por separado eran del manejo exclusivo del Lic. Juan Hernandez, y el Coronel Gustavo Oroño. El Lic. Juan Hernandez, era la mano derecha de los directores de Gestión Administrativa, porque hacia los presupuestos y todo lo relacionado con la administración de esa dirección, y también ahí él hacía las nóminas paralelas de Corpoelec.
Luego de un tiempo, el Lic Hernández fue trasladado a gestión humana, donde él sabía y conocía muy bien de los manejos oscuros de esa misteriosa nómina, la cual era aprobada por la oficina de planificación y presupuesto, siendo esta el enlace entre el ministro Motta Domínguez y la ONAPRE. El director (E) era Julián Manuel Eljuri, (niño mimado de Motta Dominguez), y quien tenía muy buenos contactos en esa dependencia de presupuesto nacional, y lograba que aprobarán las nóminas, bonos extraordinarios y todo lo que debía ser pagado como sueldos y salarios a las dos nóminas, la paralela y la legal, con los menores recortes posibles, y luego la presentada como nómina regular.
Era depositada mensualmente, con bonos de antigüedad, bonos por hijos, bonos por especialización y profesionalización que abultaban cada uno de los sueldos de esa nómina secreta y paralela. Ese dinero era depositado en cuentas que pertenecían a allegados del ministro Motta Domínguez, a la cuenta de su compadre y amigo, a la cuenta del coronel Ramón Herrera Pino quien era el que dirija la Gerencia General de Prevención y Protección de CORPOELEC, la del director de gestión humana, Coronel Gustavo Oroño, la del director del despacho, el Coronel Suárez, el director de Gestión Administrativa General Franklin Pantoja Guzmán, y a las cuentas de las dos Capitanes y la directora del preescolar, quienes eran sus compañeras sentimentales.
Cabe destacar que todos los militares antes mencionados son compañeros de promoción del ministro Motta Dominguez, a excepción de las dos capitanes, quienes disfrutaban de cargos privilegiados dentro del ministerio donde se manejaban cantidades elevada de dinero, solo por ser amantes de Motta Domínguez. Dentro del universo paralelo del ministerio de energía, se manejaban las partidas de reparación, de compra de repuestos y pago de talleres externos y pago de combustible.
Dichos talleres eran de oficiales de la GNB, o de amigos del jefe de transporte, en donde se hacían pagos abultados por reparaciones de motores, latonería y pintura, reparaciones de tapicería, inclusive muchos de los vehículos y motos llevados a esos talleres externos, nunca volvían al Ministerio.
Manejaban esa partida en dos: Una que todos conocían y que nunca tenía dinero ni para poner aire a los cauchos, y otra que manejaba miles de millones, y que através del sargento Bermúdez, retirado de la GNB, quien era el jefe de transporte, manejaba a su antojo, y sabía de todas las asignaciones fraudulentas de vehiculos a familiares, amigos, y militares que no pertenecían al ministerio.
Los robos y desvalijamientos de motos y carros en los sótanos de la torre del ministerio era descarado, ahí se llevaban motores, cajas, tapicería y dejaban las carrocerías de los carros y los cuadros de las motos desvalijados en el área de aparcamiento de vehículos.
El Sargento de la GNB Bermúdez, jefe de transporte , era protegido por Motta Dominguez y se jactaba de comentarlo a voz populi, porque trabajaron en los años de teniente y capitan del ministro en una unidad de la GNB. Bermúdez le rendía cuentas por orden de motta, al director de Gestión administrativa, Gral Pantoja Guzman, a bienes públicos a la Lic. Deyanira, quien también era protegida del director de Gestión administrativa el Gral, Pantoja Guzmán, ya que ella le secundaba todo lo que hacían con las asignaciones de vehiculos, teléfonos, y con las lineas telefonicas encriptadas, que solo se accedia por códigos que le entregaban a quienes ellos querían atender las llamadas, a quienes llamaban a esos números le pedía que introdujera el código y al no tenerlo solo debes colgar porque no repica sin ese código. Todo eso era pagado por el ministerio.
La directora de Bienes públicos Deyanira y su hijo, (que no trabajaba en el ministerio) tenían asignado un vehículo cada uno. Por bienas públicos, se asignaban vehículos a hijos de directores, sobrinos, ahijados de altos cargos militares en el ministerio, e inclusive a altos militares que no tenían nada que ver con el despacho. Se le asignaban por orden de Motta Domínguez, y del general Pantoja, a hijos de esos militares, y al salir de los cargos nunca entregaron los carros.
Luego de la salida de una abogado que tenía muchos años al frente de bienes públicos, la dra. Ralid Castillo, la Lic. Deyanira la sustituyó en el cargo, ya que la saliente Ralos castillo la recomendó con su amigo, compañero y confidente, el Lic. Pinto, el mismo personaje que vendía la res mensual para el despacho del ministro, y es así como llega a ser apadrinada del Gral. Pantoja Guzman.
Otro que manejaba una nómina paralela de aproximadamente 100 personas era el Gerente General de Prevención y Protección de CORPOELEC, el capitán de la GNB y compañero de Motta Domínguez , quien fue destituido de la Fuerza Armada, por estar involucrado en negocios extraños con narcotráfico, (no era coronel cuando lo destituyeron) pero todos ellos tienen la capacidad de mutar dentro de los ascensos y se colocan los grados más altos para justificar los cargos que ostentan.
Este ciudadano, llamado Herrera Pino, fue destituido de la Policia de Tránsito de Chacao, donde era director de Policía en los años 98 y 99, ya que en esa epoca estaban asignando las paradas de las líneas de taxis en el municipio Chacao, y Herrera Pino, para ese momento se hacía llamar Comisario de la DISIP Ramón Herrera Pino, y en combinación con dos inspectores de ese cuerpo de policía de tránsito de Chacao, le cobraban altas sumas de dinero a los integrantes de las líneas de taxis, que hacían los trámites por darles buenos lugares para estacionar sus vehiculos.
Eso fue denunciado por los mismos representantes de las líneas de taxis, e investigado por orden de el director del instituto de tránsito de Chacao. Luego de la investigación que se realizó al respecto, le pidieron la renuncia del cargo al igual que a los dos inspectores de Chacao, so pena de denunciarlos penalmente si no lo hacian. Volviendo Herrera Pino al ministerio de energía eléctrica.
Herrera Pino y su hijo, quien era el jefe del departamento de seguridad del ministerio de energía, manejaban una nómina de supuestos investigadores paralelamente. Manejaban una cantidad de funcionarios reales, pero también una cantidad grande de funcionarios que no existían, esos eran manejados por su hijo. Los jefes de seguridad en Corpoelec, todos estaban alineados por alias la China china, ella era la esposa en ese momento del director de tránsito de Chacao, el comisario Juan Solano, quienes se lucraron de ese cargo que tenia la esposa en el ministerio manejando grupos ficticios de seguridad, además de la pérdida de una flota de camiones chinos, aproximadamente 100, que desaparecieron por orden de Motta Domínguez, y que Herrera Pino y alias la china, con ayuda de su esposo el comisario Juan Solano, fueron desconectando el sistema servicio de servitrack y el monitoreo del GPS de la flota vehicular, Herrera Pino mando a bloquearlos para que no aparecieran.
El hijo de Herrera Pino en combinación con un mayor de la GNB, que era el encargado de seguridad del ministerio y un sargento mayor supervisor, se encargaban de hacer expedientes y recomendar la destitución de quienes no encajaban en sus lineamientos de corrupción, muchos de esas personas permanecieron en las nominas fantasmas de el ministerio paralelo luego de ser despedidos. Motta Domínguez manejaba las cuentas dónde Colombia y Brasil depositaban el pago de la energía que se vendía a los pueblos fronterizos con Venezuela, como si esas cuentas fuesen sus chequeras personales.
Esa cuentas no eran reflejadas en los ingresos de el ministerio ni de Corpoelec, ya que eran sus cuentas privadas. Cuantas que le dejaron en su haber mucho dinero. Por eso se sigue dando vida de millonario, y mantiene a su actual esposa la ex gobernadora de Aragua, y a sus amantes de turno. El dinero de todas estas cuentas, antes de ser destituido por Delcy Eloína en ese momento, lo traspaso a otras cuentas de él tanto nacionales como internacionales.
POR: @lacoronelasaenz
