El fundador y presidente de Un Mundo Sin Mordaza volvió este sábado al país, más de una década después de haber sido detenido por el SEBIN en medio de las protestas de 2014.
Por bitacora58.com
Rodrigo Diamanti, fundador y presidente de la organización no gubernamental Un Mundo Sin Mordaza, regresó este sábado a Venezuela después de permanecer 11 años fuera del país, poniendo fin a un exilio que comenzó tras su detención por organismos de seguridad del Estado en 2014.
El regreso fue anunciado por Un Mundo Sin Mordaza, que dio la bienvenida a su fundador y destacó que su retorno se produce consciente de los desafíos que todavía enfrenta Venezuela en materia de derechos humanos y libertades fundamentales.
Diamanti fue detenido el 7 de mayo de 2014 por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, cuando se disponía a salir del país. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos documentó el caso y señaló que permaneció detenido hasta la noche del 9 de mayo, cuando un tribunal le concedió la libertad bajo medidas cautelares, entre ellas la prohibición de abandonar Venezuela.
Su detención ocurrió en el contexto de las protestas que se desarrollaron en Venezuela durante 2014. De acuerdo con la documentación de la CIDH, las autoridades lo habían señalado por su presunta relación con el financiamiento y apoyo a las manifestaciones. La CIDH también registró el allanamiento de la sede de Un Mundo Sin Mordaza días antes de su detención.
Tras su liberación y posterior salida del país, Diamanti desarrolló durante más de una década una intensa actividad internacional vinculada con la defensa de los derechos humanos, la libertad de expresión y la promoción de valores democráticos.
Una década de activismo internacional
Diamanti fundó Un Mundo Sin Mordaza en 2009, organización que nació con el propósito de denunciar ataques contra la libertad de expresión y promover la defensa de los derechos humanos mediante campañas ciudadanas, arte, cultura y activismo. La propia organización señala que su trabajo se extendió posteriormente a voluntarios dentro y fuera de Venezuela.
Durante su permanencia en el exterior, Diamanti participó en iniciativas internacionales relacionadas con la situación venezolana y la documentación de violaciones de derechos humanos. También impulsó campañas como SOS Venezuela y Tu Voz es Tu Poder, orientadas a generar atención internacional sobre la crisis venezolana.
Su trayectoria académica incluye una licenciatura en Economía por la Universidad Católica Andrés Bello, una maestría en Diplomacia Internacional por la Universidad Ortega y Gasset y una maestría en Administración Pública de Harvard Kennedy School, obtenida en 2017. Harvard lo identifica como especialista en derechos humanos y campañas de movilización.
Además, distintas organizaciones internacionales lo han identificado como defensor venezolano de derechos humanos y han destacado su participación en iniciativas de documentación y rendición de cuentas relacionadas con la situación venezolana.
El regreso a Venezuela
El retorno de Diamanti ocurre después de once años fuera del país y en un escenario venezolano que continúa marcado por denuncias de restricciones a las libertades fundamentales y por la situación de personas privadas de libertad por motivos políticos.
En su mensaje de bienvenida, Un Mundo Sin Mordaza subrayó que el regreso no supone desconocer los riesgos y desafíos que, según la organización, persisten para quienes defienden los derechos humanos en Venezuela.
Con su llegada, Diamanti retoma desde territorio venezolano una trayectoria de activismo que durante más de una década desarrolló principalmente desde el exterior. Para Un Mundo Sin Mordaza, el retorno representa una nueva etapa para una organización que desde 2009 ha mantenido como eje de su trabajo la defensa de los derechos humanos, la libertad de expresión y los valores democráticos.
Después de 11 años de exilio, el fundador de Un Mundo Sin Mordaza vuelve al país donde comenzó su activismo y donde, en 2014, su detención marcó el inicio de una etapa que lo llevó a continuar su labor desde el exterior.
