El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que Venezuela continuará registrando una inflación de tres dígitos durante 2026, aunque con una moderación significativa respecto a previsiones anteriores. Según el organismo, el alza de precios se ubicaría en un promedio de 387,4% para ese año, una mejora frente al 682,1% proyectado en octubre de 2025 .
A pesar de esta revisión a la baja, el país seguiría encabezando los índices inflacionarios a nivel mundial, en un contexto marcado por la persistente inestabilidad económica y las limitaciones en la disponibilidad de datos oficiales.
El FMI anticipa además una desaceleración más pronunciada hacia 2027, cuando la inflación descendería a un promedio de 94,4%, lo que indicaría una salida progresiva del ciclo de hiperinflación que ha afectado a Venezuela en los últimos años.
En cuanto a 2025, el organismo tomó como referencia cifras del Banco Central de Venezuela (BCV), que ubicaron la inflación anual en 252%, consolidando otro año de fuerte presión sobre los precios.
El informe destaca que las estimaciones del FMI suelen publicarse inicialmente como promedios anuales, mientras que los datos de cierre de período, más utilizados en el debate público, se detallan posteriormente en anexos técnicos.
Aunque no se precisaron las causas de la mejora en las proyecciones, se espera que el organismo amplíe esta información en futuros reportes regionales.
En paralelo, el FMI prevé un comportamiento relevante en los precios del petróleo, variable clave para la economía venezolana. Según sus proyecciones, el crudo mantendría una tendencia moderadamente alcista y cerraría 2026 con un precio promedio de 82,22 dólares por barril, lo que representaría un incremento de 21,4%.
Este escenario podría incidir en el desempeño económico del país, en medio de un entorno internacional caracterizado por la volatilidad energética y tensiones geopolíticas.
