La investigación periodística vincula a Diosdado Cabello, Iván Hernández Dala y Alexander Granko Arteaga con tres altos funcionarios identificados bajo códigos en el expediente judicial estadounidense.
Redacción Bitácora58.com
El periodista venezolano David Placer reveló, en su más reciente investigación, las identidades que estarían detrás de las siglas CC1, CC2 y CC3, utilizadas para identificar a tres altos funcionarios venezolanos en la nueva acusación judicial presentada en Estados Unidos contra Nicolás Maduro y Cilia Flores.
De acuerdo con la información difundida, las claves corresponderían a Diosdado Cabello, identificado como CC1; Iván Hernández Dala, como CC2; y Alexander Granko Arteaga, como CC3. Sin embargo, es importante precisar que el Departamento de Justicia estadounidense describe las funciones atribuidas a estos tres individuos en el expediente, pero no revela oficialmente sus nombres en el comunicado público.
La acusación, divulgada el 8 de octubre de 2026 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, incorpora señalamientos relacionados con una presunta conspiración para cometer tortura, además de cargos vinculados al narcoterrorismo, la importación de cocaína y delitos relacionados con armas.
Según el documento judicial, CC1 habría ordenado asesinatos de personas consideradas opositoras al Gobierno venezolano, supervisado actos de tortura y formulado amenazas contra familiares de detenidos. A CC2 se le atribuye presuntamente haber desarrollado métodos de tortura, dirigido un organismo señalado por estos abusos y autorizado detenciones ilegales. Por su parte, CC3 habría ordenado y participado en actos de tortura contra civiles y militares, incluidos ciudadanos estadounidenses.
La identificación de estas figuras constituye uno de los puntos centrales del análisis periodístico, debido a los cargos de poder y seguridad que han ocupado dentro de la estructura estatal venezolana. No obstante, las correspondencias entre las siglas y los nombres señalados deben entenderse como atribuciones periodísticas y no como identidades confirmadas expresamente por las autoridades judiciales estadounidenses.
El caso vuelve a poner el foco internacional sobre las denuncias de presuntos abusos y violaciones de derechos humanos vinculados a organismos de seguridad venezolanos. La evolución del proceso judicial permitirá conocer qué elementos probatorios se presentan y cuáles de los señalamientos pueden establecerse ante los tribunales.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos recuerda que los cargos contenidos en una acusación constituyen alegaciones y que la culpabilidad debe demostrarse ante la justicia.
Fuente de contexto: Departamento de Justicia de Estados Unidos, Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, comunicado del 8 de octubre de 2026.
Video: David Placer
