La audiencia de apelación del caso Paramacay se realizó el pasado 26 de agosto. Diez días después, el capitán Juan Carlos Caguaripano y sus compañeros continúan a la espera de una decisión judicial. Irene, esposa del capitán Caguaripano, cuestionó la demora y pidió que no se espere hasta el último minuto para resolver sobre la libertad de los procesados.
Por: bitacora58.com
Han pasado diez días desde que se celebró la audiencia de apelación del denominado caso Paramacay y, hasta ahora, la incertidumbre continúa para las familias de los detenidos.
Fue Irene Olazo, esposa del capitán Juan Carlos Caguaripano, quien le recuerda al régimen que la decisión judicial se aproxima a su límite.
La audiencia se realizó el 26 de agosto, pero desde entonces no ha trascendido públicamente una decisión definitiva. Para Irene, la pregunta es inevitable, ¿por qué esperar hasta el último minuto para decidir sobre la libertad de 24 personas?
El caso Paramacay se remonta al alzamiento ocurrido en agosto de 2017 en el Fuerte Paramacay, estado Carabobo. Desde entonces, sus protagonistas han atravesado un prolongado proceso judicial y años de privación de libertad.
Para sus familiares, cada día de espera representa mucho más que el transcurso de un plazo procesal. Son años de incertidumbre, separación y angustia mientras aguardan una respuesta de los tribunales.
“10 días… 24 vidas… Venezuela esperando justicia”, es el reclamo que resume la situación planteada por Irene, quien insiste en la necesidad de que el caso sea resuelto sin más dilaciones.
La exigencia de los familiares permanece firme, libertad para el capitán Caguaripano y sus compañeros.
Diez días después de la audiencia de apelación, el silencio judicial mantiene en vilo a 24 familias que esperan una decisión.
¿Cuánto más tendrán que esperar para conocer su destino?
