VENEZUELA | El regreso de Javier Oropeza a Venezuela, después de más de dos años en el exilio, terminó abruptamente este jueves en Barquisimeto, donde habría sido detenido cuando salía de una entrevista con medios de comunicación.
Por bitacora58.com
Oropeza, exalcalde del municipio Torres, había regresado al país apenas 48 horas antes, luego de permanecer en España junto a su familia tras la persecución desatada contra él y miembros de su equipo de gobierno después de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024.
Lo que genera mayor preocupación en torno al caso es el momento en que ocurre la presunta detención. De acuerdo con la información conocida hasta ahora, el dirigente había regresado para ponerse a derecho ante los tribunales y avanzar en el cierre de la causa que pesaba en su contra.
Medios regionales habían informado que la causa contra Oropeza había sido sobreseída y que, precisamente, el miércoles 16 de septiembre, tras llegar al país, acudió al Palacio de Justicia en Caracas para formalizar su situación legal. Posteriormente viajó a Barquisimeto, donde tenía prevista una rueda de prensa para este jueves.
El regreso de Oropeza había sido presentado como el cierre de una etapa de más de dos años de exilio. El propio dirigente había manifestado su disposición a regresar y ponerse a derecho, asegurando que no tenía razones para temer por su situación.
Sin embargo, según la denuncia conocida este jueves, después de participar en una entrevista en Barquisimeto habría sido interceptado y detenido por funcionarios de seguridad.
La situación resulta especialmente delicada porque Oropeza había sido señalado por las autoridades después de los hechos registrados en Carora tras los comicios de 2024. Aquellas acusaciones provocaron una persecución contra el entonces alcalde, su familia y varios integrantes de su equipo, mientras distintas propiedades vinculadas al dirigente fueron allanadas o quedaron bajo custodia estatal.
La trayectoria reciente de Oropeza también ha estado marcada por denuncias sobre la incautación y posterior desmantelamiento de propiedades y medios de comunicación vinculados a su familia. En junio de este año denunció públicamente la situación de las sedes de El Caroreño y El Diario de Lara, además de bienes agrícolas que permanecían bajo custodia estatal.
Ahora, su presunta detención vuelve a colocar al exalcalde de Torres en el centro de la atención nacional.
El hecho ocurre apenas un día después de que se conociera el sobreseimiento de su causa y pocas horas después de su regreso a Lara, un episodio que abre nuevamente interrogantes sobre las condiciones reales de seguridad y libertad para dirigentes opositores que han decidido regresar al país.
Hasta el momento, se espera información oficial que permita determinar quién ordenó la detención, bajo qué acusación se produjo y cuál será el destino judicial de Oropeza.
