La situación en la Universidad Simón Bolívar ha generado gran atención luego de que se confirmara la captura de uno de los caimanes, o “babas”, como también se les identifica en Venezuela, que habitaban la piscina olímpica abandonada del campus.
El profesor William Anseume informó a través de X que el reptil fue retirado del lugar tras años de denuncias públicas sobre el deterioro de las instalaciones deportivas. Según sus publicaciones, al menos dos animales habían sido vistos en la piscina, la cual lleva años fuera de servicio y sin mantenimiento.
Anseume criticó a las autoridades universitarias y señaló que la presión pública fue determinante para que actuaran:
“Capturaron el caimán de la piscina olímpica de la USB. No era mentira”.
Las denuncias sobre el estado de abandono de la universidad no son nuevas. Reportajes recientes describen la piscina cubierta de verdín y maleza, convertida prácticamente en un ecosistema natural por la falta de mantenimiento desde al menos 2018.
Además del caso de la piscina, distintos medios han documentado el deterioro de otras áreas emblemáticas de la USB, incluyendo obras artísticas y espacios académicos.
