El Banco Central de Venezuela (BCV) confirmó que una empresa estadounidense participará en la auditoría de los recursos financieros del país en el exterior, en un proceso acordado también con Estados Unidos, como parte de un intento por reforzar la transparencia y el control sobre los fondos estatales.
El presidente del organismo, Luis Alberto Pérez, explicó durante una reunión con el sistema bancario y autoridades económicas que la contratación de consultores externos busca garantizar “tranquilidad e imparcialidad” en el manejo de los recursos.
“Que los recursos de la república estén auditados por consultores externos nos da tranquilidad. El país debe tener la plena confianza de que los recursos están pasando por donde tienen que pasar y llegando a donde tienen que llegar”, afirmó.
Aunque no se revelaron oficialmente los nombres de las firmas contratadas, en el sector financiero se maneja la versión de que la firma Deloitte estaría entre las encargadas de revisar operaciones del BCV, incluyendo subastas de divisas, movimientos de oro y la trazabilidad de reservas internacionales.
El proceso de auditoría abarcará tanto los activos en el exterior como las operaciones cambiarias internas, en un contexto de mayor supervisión de la política monetaria y cambiaria. Según Pérez, el banco central se mantiene en “monitoreo constante” y con capacidad de tomar nuevas medidas si la situación lo requiere.
En paralelo, el funcionario aseguró que el sistema financiero venezolano es “plenamente auditable” y destacó la reanudación de la publicación de datos económicos bajo estándares internacionales. También señaló que el BCV observa una reducción en la brecha cambiaria, ubicada alrededor del 29 %, producto de una intervención más activa en el mercado.
El anuncio coincide con la reciente flexibilización de sanciones por parte de Estados Unidos, que permitió ciertas operaciones con bancos estatales venezolanos, incluido el BCV, en el marco de un ajuste en la política financiera hacia el país.
En ese contexto, el Banco Central sostiene que la auditoría externa forma parte de un proceso más amplio para recuperar confianza, ordenar los flujos financieros y dar señales de mayor apertura a organismos internacionales y potenciales inversionistas.
