En los últimos meses, se ha observado un aumento alarmante de prácticas extorsivas dentro del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC). Empresarios y ciudadanos han denunciado que algunos funcionarios del organismo los contactan bajo distintos pretextos, citándolos en oficinas oficiales.
Una vez allí, las víctimas son sometidas a amenazas, presiones indebidas y chantajes con el objetivo de obtener beneficios personales o económicos. Este tipo de accionar recuerda prácticas propias del pranato, y representa un grave atentado contra la confianza pública y la legalidad.
Exhortamos a las autoridades competentes a investigar de manera inmediata estos hechos y garantizar que los responsables enfrenten las sanciones correspondientes. Asimismo, hacemos un llamado a la ciudadanía para mantenerse alerta y denunciar cualquier intento de extorsión por parte de funcionarios públicos.
La impunidad no puede seguir siendo cómplice de la corrupción.
Mientras tanto el director general nacional del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), el Comisario General Douglas Rico, guarda silencio, además de tener ya una década en el cargo, y pasará a la historia por amparar a delincuentes en la institución.
