El gendarme argentino Nahuel Gallo protagonizó este domingo una simbólica protesta durante su participación en la carrera Supernova 10K, celebrada en Vicente López, provincia de Buenos Aires, al correr con un uniforme que evocaba las condiciones de los presos políticos en Venezuela.
Gallo, quien estuvo detenido durante 448 días en Venezuela, participó en la competencia vistiendo una indumentaria similar a la que, según denuncia, es utilizada en centros de reclusión como El Rodeo I. Sobre su camisa llevaba el mensaje: “Liberen a todos los presos políticos y extranjeros”, además de portar una capucha negra en alusión a prácticas de tortura.
“Hoy corro con el motivo de que todavía están presos políticos en Venezuela. Mi petición es la misma de siempre: todavía me siento encerrado porque hasta que no vea que todos están libres no me voy a quedar tranquilo”, expresó el exgendarme antes de la carrera.
La actividad se desarrolló en el marco de la tradicional competencia de 10 kilómetros que reúne a miles de corredores cada año en la zona costera de Vicente López. Sin embargo, la participación de Gallo transformó el evento deportivo en una plataforma de denuncia internacional.
El exfuncionario recordó que actualmente más de 500 personas permanecen detenidas en Venezuela por razones políticas, entre ellas ciudadanos extranjeros. Asimismo, señaló que en el centro penitenciario donde estuvo recluido aún permanecen varios detenidos de otras nacionalidades.
“Perder injustamente la libertad es algo que no tiene explicación. Volver a mi país y a mi familia no tiene precio, pero la lucha no termina mientras otros sigan presos”, afirmó.
Gallo, con más de una década vinculado al running, aseguró que uno de sus principales anhelos tras recuperar la libertad era volver a competir. No obstante, dejó claro que su regreso a las pistas está marcado por una causa: visibilizar la situación de quienes aún permanecen encarcelados.
Su gesto se suma a una serie de acciones recientes con las que busca mantener la atención internacional sobre la crisis de derechos humanos en Venezuela, en medio de denuncias persistentes de represión y persecución política.
«Hoy corro con el motivo de que todavía están presos políticos en Venezuela, tanto extranjeros como venezolanos. Mi petición es la misma de siempre: yo todavía me siento encerrado porque hasta que no vea que todos están libres no me voy a quedar tranquilo», expresó Gallo, quien pasó 448 días secuestrado por el chavismo en Venezuela antes de recuperar su libertad.


