Dirigentes sindicales y trabajadores venezolanos denunciaron este jueves la represión de cuerpos de seguridad durante una protesta en Caracas que exigía mejoras salariales, luego de que la movilización fuera impedida de llegar al Palacio de Miraflores.
SE LLEVARON A ALÍ BABAÁ Y DEJARON A LOS 40 LADRONES:
La manifestación, convocada por organizaciones sindicales, gremiales y estudiantiles, buscaba presionar por un aumento del salario mínimo, congelado desde 2022, y mejores condiciones laborales. Sin embargo, la marcha fue bloqueada por funcionarios policiales, lo que generó enfrentamientos y denuncias de agresiones contra manifestantes.
José Patines, líder de la Coalición Sindical Nacional, aseguró que efectivos policiales golpearon a los participantes para frenar el avance de la movilización. Ante esta situación, hizo un llamado a organismos internacionales y a la encargada de negocios de Estados Unidos en Caracas, Laura Dogu, para que se pronuncien sobre lo ocurrido.
“Ante la ONU y la comunidad internacional, ¿esta es la transición de la que hablan?”, cuestionó el dirigente.
A pesar de la represión, Patines calificó la jornada como “exitosa”, al considerar que evidenció la disposición de los trabajadores a seguir reclamando sus derechos. “Venezuela perdió el miedo”, afirmó, al destacar que se registraron protestas en los 24 estados del país.
En paralelo, dirigentes sindicales criticaron las recientes declaraciones de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien calificó las pensiones como una “carga”. Para Omar Alvarado, representante de la Federación Nacional de Trabajo, estas palabras constituyen un “irrespeto” hacia los jubilados y pensionados.
Las críticas también se extendieron al retraso en el ajuste salarial. En Maracaibo, Iván Basabe, coordinador regional de jubilados y pensionados, denunció que el Gobierno acumula cuatro años sin aumentar el salario mínimo y ha ignorado propuestas presentadas por la Organización Internacional del Trabajo.
Los trabajadores exigen que cualquier incremento anunciado sea acorde al costo de la canasta básica, cuyo valor supera ampliamente los ingresos actuales. Según datos recientes, el salario mínimo venezolano equivale hoy a apenas unos centavos de dólar, lo que refleja el profundo deterioro del poder adquisitivo.
Las protestas se producen en medio de un creciente malestar social por la crisis económica y tras el anuncio oficial de un posible aumento salarial para el próximo 1 de mayo, medida que ha sido considerada insuficiente por diversos sectores laborales.
