Nilson Moreno e Israel León son señalados por ciudadanos como dos personas cuya presencia en estas movilizaciones merece atención, especialmente por el uso de cámaras y teléfonos para grabar y fotografiar a los asistentes.
Moreno es señalado por sus presuntos vínculos con sectores vinculados a Diosdado Cabello y por supuestamente haber delatado a ciudadanos en el contexto de la llamada Operación Tun Tun.
La preocupación no es menor. La denominada Operación Tun Tun se convirtió en motivo de alarma entre sectores opositores por los allanamientos y las detenciones denunciadas durante las jornadas de represión política en Venezuela. Organizaciones y medios internacionales han documentado los riesgos que enfrentaron ciudadanos identificados como opositores, especialmente después de las elecciones presidenciales de julio de 2024.
En el caso de Israel León, identificado como supuesto influencer, los señalamientos apuntan a su presencia en actividades opositoras para grabar y tomar fotografías.
La advertencia central es clara,en un país donde documentar la disidencia puede tener consecuencias, los ciudadanos tienen derecho a preguntarse quién los graba, con qué propósito y qué destino tendrán esas imágenes.
La participación política y la libertad de manifestación deben estar protegidas, y cualquier denuncia sobre posibles labores de vigilancia debe investigarse con evidencias.
