Venezuela vuelve a quedar retratada como un país donde hasta una pantalla puede convertirse en una frontera. La organización VE sin Filtro denunció este domingo que 202 dominios de Internet permanecen bloqueados, una cifra que incluye medios de comunicación, organizaciones defensoras de derechos humanos, redes sociales y herramientas digitales utilizadas por los ciudadanos para sortear las restricciones.
Por: bitacora58.com
El dato más preocupante está en los medios. 92 dominios pertenecientes a 65 medios de comunicación permanecen inaccesibles, una situación que limita el derecho de millones de venezolanos a informarse por vías independientes y conocer realidades que muchas veces no aparecen en los canales controlados por el poder.
Detrás de cada página bloqueada hay una historia. Un periodista que intenta publicar, un ciudadano que busca información, una familia que quiere conocer lo que ocurre en su país y una sociedad que intenta mantenerse conectada pese a las barreras digitales.
VE sin Filtro explicó que los proveedores de Internet utilizan diferentes mecanismos para impedir el acceso a los sitios afectados. Entre ellos aparecen bloqueos mediante DNS, HTTP, HTTPS e IP. La organización también advirtió que las restricciones pueden cambiar dependiendo de la empresa que suministre el servicio de Internet.
Para VE sin Filtro, esta situación constituye una forma de censura que continúa cerrando puertas al mundo digital venezolano.
La organización responsabilizó a la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, CONATEL, y reclamó que ordene el levantamiento de las restricciones que mantienen inaccesibles cientos de dominios.
VE sin Filtro sostuvo que la censura podría terminar sin necesidad de esperar una reforma legal y afirmó que solo hace falta voluntad política para ordenar a los proveedores de Internet el cese de los bloqueos.
La exigencia es directa. La organización reclama el desbloqueo inmediato, total, efectivo y verificable de todos los dominios afectados en cada uno de los proveedores de Internet que operan en Venezuela.
También pidió que cualquier futura restricción al acceso a contenidos digitales sea excepcional, esté sometida a control judicial y cumpla con los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad.
Mientras tanto, cientos de páginas continúan detrás de una barrera invisible. No hay candados visibles ni puertas cerradas en las calles, pero para miles de venezolanos el resultado es el mismo. Intentan entrar a una página y encuentran el silencio.
En la Venezuela de las restricciones digitales, hasta buscar una noticia puede convertirse en un acto de resistencia.
VE sin Filtro mantiene un registro de los bloqueos documentados y ha denunciado reiteradamente las restricciones que afectan el acceso a medios de comunicación y plataformas digitales dentro del país.
