La administración del presidente Donald Trump está consolidando una nueva arquitectura estratégica para el hemisferio occidental, combinando operaciones de seguridad, presión geopolítica y cooperación militar regional.
Las recientes declaraciones del secretario de Guerra de Estados Unidos, junto con una proclamación presidencial firmada el 7 de marzo de 2026 sobre el combate a los cárteles y organizaciones terroristas, delinean una doctrina hemisférica renovada, donde Venezuela aparece como un caso demostrativo del alcance del poder estadounidense en su esfera regional.
Durante una entrevista televisiva, el secretario de Guerra, Pete Hegseth afirmó que Venezuela representa un ejemplo positivo de cómo Estados Unidos puede proyectar poder en el hemisferio occidental cuando decide actuar de manera coordinada con sus aliados. El funcionario subrayó que la situación venezolana no puede compararse con el conflicto en Irán, debido a las profundas diferencias geopolíticas entre ambos escenarios.
«Venezuela es un ejemplo de lo que puede suceder cuando Estados Unidos decide actuar en su propio hemisferio», explicó el secretario. Según señaló, cuando Washington utiliza de manera simultánea sus instrumentos diplomáticos, económicos y estratégicos junto a socios regionales, es capaz de alterar el equilibrio de poder en su entorno inmediato.
El mensaje apela a la doctrina de la Casa Blanca. En términos geopolíticos, el planteamiento sugiere una reinterpretación contemporánea del principio histórico de la Doctrina Monroe, según el cual Estados Unidos considera el hemisferio occidental como un espacio estratégico donde no tolerará amenazas que puedan comprometer su seguridad nacional o su influencia regional.
En este contexto, Venezuela aparece como un caso de demostración estratégica. Tras años de crisis política, sanciones económicas y presión internacional, el país se convirtió en un escenario donde Washington logró modificar la correlación de fuerzas regional mediante una combinación de medidas diplomáticas, financieras y de seguridad. Para los estrategas estadounidenses, el caso venezolano confirma que Estados Unidos aún posee la capacidad de ejercer poder decisivo en su entorno geográfico inmediato.
La declaración de Hegseth introduce un elemento clave en la competencia global contemporánea, que refiere que Venezuela es importante por su ubicación geográfica y por su valor energético y mineral. El país posee las mayores reservas de petróleo del mundo, así como importantes depósitos de oro, coltán y otros minerales estratégicos que son fundamentales para las cadenas industriales modernas. Durante la última década, estas riquezas atrajeron la presencia de actores externos como China, Rusia e Irán, lo que elevó la importancia estratégica del territorio venezolano dentro de la competencia geopolítica global.
Sin embargo, la nueva política estadounidense no se limita al escenario venezolano. La proclamación presidencial emitida el 7 de marzo introduce un marco más amplio para enfrentar amenazas transnacionales en el hemisferio occidental, particularmente las redes criminales vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado.
En el documento oficial, el presidente Trump afirma que su administración ha demostrado un compromiso sostenido para desmantelar cárteles y organizaciones terroristas extranjeras que operan en América. Según la proclamación, varias de estas estructuras criminales ya han sido designadas como organizaciones terroristas extranjeras, lo que permite a Washington movilizar recursos legales, financieros y militares adicionales para combatirlas.
La Casa Blanca sostiene que estas organizaciones han evolucionado más allá del crimen convencional. De acuerdo con el texto presidencial, los cárteles controlan territorios y actividades comerciales, penetran sistemas políticos y judiciales, despliegan capacidades militares y utilizan asesinatos y terrorismo como instrumentos de coerción. Este diagnóstico sitúa al narcotráfico dentro de una categoría de amenaza híbrida que combina criminalidad transnacional con capacidades paramilitares.
POR THE EPOCH TIMES
