Los habitantes de Chuparín Central y la calle 19 de Abril, en Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, se encuentran en estado de alerta permanente debido a los constantes cortocircuitos y fallas eléctricas que amenazan la seguridad de decenas de familias.
Según denuncian los vecinos, los problemas en el sistema eléctrico se han convertido en una situación recurrente que genera temor, especialmente durante las noches y en momentos de lluvia, cuando el riesgo de incendios, descargas eléctricas y otros accidentes aumenta considerablemente.
Los residentes aseguran que han reportado en múltiples ocasiones las fallas a los organismos competentes, sin obtener respuestas concretas ni soluciones definitivas. Mientras tanto, cables deteriorados, transformadores sobrecargados y una evidente falta de mantenimiento continúan poniendo en peligro a niños, adultos mayores y trabajadores de la comunidad.
«La situación es insostenible. Vivimos con el miedo de que ocurra una tragedia en cualquier momento», expresaron algunos afectados, quienes exigen una intervención urgente de las autoridades responsables del sistema eléctrico.
La denuncia también apunta al abandono institucional que padecen numerosos sectores del oriente venezolano, donde las fallas en los servicios públicos se han convertido en parte de la rutina diaria de los ciudadanos. Los vecinos consideran inaceptable que, pese a las reiteradas advertencias y reportes realizados, no se hayan tomado medidas preventivas para evitar una emergencia mayor.
Las comunidades de Chuparín Central y la calle 19 de Abril hacen un llamado urgente a Corpoelec y a las autoridades regionales para que atiendan esta problemática antes de que ocurra un accidente lamentable que pudo haberse evitado con mantenimiento oportuno y una gestión responsable.
Mientras las chispas siguen encendiendo el temor en las calles de Puerto La Cruz, los habitantes continúan esperando respuestas que, hasta ahora, brillan por su ausencia.
