Washington (USA), 01/04/2026.- US President Donald J. Trump speaks about the Iran war from the Cross Hall of the White House in Washington, DC, USA, 01 April 2026. EFE/EPA/ALEX BRANDON / POOL Pool Image
Trump asegura que EE. UU. impulsa compra de petróleo venezolano y participación en sus ganancias
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su administración ha promovido activamente la compra de petróleo venezolano en el mercado internacional, incluyendo gestiones directas para que países como China adquieran crudo procedente de Caracas.
“China puede enviar sus barcos a Venezuela. Les dijimos: ‘Compre de Venezuela’”, declaró el mandatario, al sugerir que Washington ha incentivado estas operaciones como parte de su nueva política energética.
Las declaraciones se enmarcan en un giro estratégico de Estados Unidos hacia el sector petrolero venezolano, en un contexto de reconfiguración del mercado energético global. Desde comienzos de año, la administración estadounidense ha promovido acuerdos que permiten comercializar el crudo venezolano bajo nuevas condiciones, incluyendo la participación de actores internacionales tradicionales como China.
Trump también destacó lo que considera un repunte económico en Venezuela, atribuyéndolo en parte a estas medidas. “Venezuela ahora está ganando más dinero del que jamás ha ganado antes, y nosotros estamos participando en esas ganancias”, aseguró.
Según funcionarios estadounidenses, el nuevo esquema contempla que el petróleo venezolano se venda a precios de mercado, pero con una porción significativa de esas operaciones bajo supervisión o control de Washington, en un intento por reorganizar el flujo de ingresos del sector energético.
En este escenario, China sigue siendo un actor clave. Históricamente uno de los principales compradores del crudo venezolano, el gigante asiático ha continuado adquiriendo cargamentos incluso en medio de los cambios impulsados por Estados Unidos, consolidando su rol dentro del nuevo mapa energético.
Las afirmaciones de Trump reflejan además una visión más amplia de su política exterior, en la que vincula el control energético con el poder económico y militar de Estados Unidos. “Tenemos las mejores fuerzas armadas del mundo (…) nos está yendo muy bien con Venezuela”, concluyó.
Este nuevo enfoque marca un punto de inflexión en la relación entre Washington y Caracas, con implicaciones tanto económicas como geopolíticas, en medio de un reordenamiento de alianzas y del control de uno de los recursos más estratégicos del mundo.
