La violencia vuelve a golpear el corazón de la educación venezolana. Esta vez, el blanco fue el liceo Sabana de Mendoza, en el estado Trujillo, donde colectivos armados habrían lanzado bombas tóxicas dentro de las instalaciones, dejando un saldo alarmante de más de 40 estudiantes desmayados y al menos cinco docentes afectados.
Testigos relatan escenas de pánico y desesperación, jóvenes cayendo al suelo sin poder respirar, profesores intentando auxiliar sin los recursos necesarios, y una comunidad educativa completamente desprotegida ante un hecho que califican como un ataque directo y deliberado.
Según denuncias difundidas en redes sociales, la acción habría sido ejecutada por colectivos bajo presuntas órdenes del llamado “seudo gobernador” Gerardo Márquez, junto a Héctor Rodríguez, señalado como responsable de la destrucción sistemática del sistema educativo en el país.
Padres, representantes y ciudadanos exigen respuestas inmediatas ante lo ocurrido. La indignación crece ante el silencio de las autoridades, especialmente del Ministerio Público, cuestionando, ¿Dónde está la actuación del ente encargado de impartir justicia?
