Un grupo de obreros del Matadero Municipal de Maturín, estado Monagas, denunció las pésimas condiciones en las que se encuentran estos espacios. Manifiestan que, pese al insalubre ambiente laboral, quieren obligarlos a trabajar sin proveerles la indumentaria requerida, como guantes, mascarillas e incluso botas.
Luis Córdova, uno de los trabajadores afectados, señaló que, al no contar con los implementos necesarios, se niegan a realizar el trabajo requerido y, en consecuencia, son removidos de sus cargos y les retiran los beneficios que perciben.
El vocero de los obreros indicó que el argumento que dan los jefes del matadero es que no cuentan con los recursos para adquirir los implementos de trabajo. Sin embargo, agrega que dicha institución, adscrita a la alcaldía chavista de Maturín, sí está vendiendo, porque diariamente llega ganado que es sacrificado y, posteriormente, vendido incluso a otros estados del país.
“Queremos una inmediata supervisión al matadero municipal, ya que desde hace cinco años no hay médico sanitario. Cuando esta administración llegó, al médico sanitario que había, como sí estaba cumpliendo con su trabajo, lo sacaron. ¿Cómo sabe uno cuándo llega un ganado enfermo si no hay una supervisión sanitaria?”, se preguntó Córdova.
Advierte que existe un riesgo sanitario, ya que la carne que de allí se obtiene también se lleva a otras regiones como Anzoátegui, Miranda y Caracas. Precisó que desde que la alcaldesa chavista Ana Fuentes asumió el cargo en 2021, solo ha ido una vez al matadero municipal y se ha reunido únicamente con la directiva, ignorando a los más de 150 trabajadores.
Ante la situación de insalubridad, entregaron un documento a la Inspectoría del Trabajo para exigir una inspección y así constatar las condiciones en las que se encuentra el matadero.
Amedrentamiento
El representante de los obreros denunció, además, el presunto amedrentamiento del que han sido víctimas, tal como ocurrió el 7 de enero, poco después de la extracción de Nicolás Maduro, cuando efectivos del régimen acudieron a dichas instalaciones portando armas largas, sacaron a los trabajadores de sus puestos y los arrodillaron en el patio para revisarles los teléfonos.
El motivo de esta acción habría sido, según el trabajador, que los obreros estaban en contra de la llamada “revolución”. Como consecuencia, fueron llevados a calabozos y varios de ellos fueron apuntados en presencia de sus hijos, madres y esposas.
Por último, responsabilizaron al director del Matadero Municipal, Dionisio Cabezas, quien también es director del Seniat aduanero en el Aeropuerto Internacional José Tadeo Monagas de Maturín.
