La situación, descrita por trabajadores del sector, refleja un sistema de salud profundamente debilitado, en el que a los pacientes que serán sometidos a cirugías se les entrega una lista de materiales que deben conseguir por su cuenta en farmacias, algo que se ha vuelto habitual pero que golpea con fuerza a quienes no tienen cómo pagarlo.
Profesionales de la salud del estado Táchira, en Venezuela, volvieron a levantar su voz para denunciar la grave realidad que viven los hospitales públicos, donde los pacientes y sus familias deben asumir con sus propios recursos la compra de insumos básicos para poder ser atendidos.
Daniel Lizcano, presidente del Colegio de Enfermería del Táchira, explicó que muchos de estos insumos tienen un costo que resulta imposible para una gran parte de la población. Señaló que familias enteras deben salir a buscar medicamentos y material quirúrgico sin contar con los recursos necesarios, lo que convierte una intervención médica en una carga económica adicional para quienes ya enfrentan una situación de salud delicada.
Lizcano advirtió que esta realidad debería ser atendida con urgencia por las autoridades, ya que la atención quirúrgica debería garantizarse dentro de los centros de salud sin trasladar esos gastos a los pacientes.
También expresó preocupación por la falta de información sobre un cargamento de medicamentos que habría ingresado recientemente al país desde Estados Unidos, del cual no se conoce su destino ni distribución, lo que aumenta la incertidumbre en medio de la crisis sanitaria.
La denuncia de los profesionales de la salud se suma a un escenario más amplio de deterioro en los hospitales venezolanos, donde el acceso a la atención médica depende cada vez más de la capacidad económica de los pacientes, dejando en evidencia una profunda desigualdad y la sensación de abandono dentro del sistema público de salud.
