Caracas, Venezuela. El político Enrique Márquez generó grandes reacciones al referirse a la interina, Delcy Rodríguez, como “presidenta” y expresar públicamente su disposición a respaldar las decisiones que tome durante su gestión.
“A la presidenta Delcy Rodríguez hay que decirle haga los cambios que deba hacer. Yo sí la respaldo porque quiero construir, no boicotear”, afirmó Márquez, dejando clara su posición frente al actual escenario político venezolano.
Después de pasar meses detenido por el régimen chavista, ahora no solo evita cuestionarlo con la contundencia que cabría esperar, también se refiere a Delcy Rodríguez como “presidenta”.
¿Pragmatismo político o una especie de síndrome de Estocolmo político? El síndrome de Estocolmo es una reacción psicológica en la que una víctima retenida en contra de su voluntad crea un fuerte vínculo afectivo o simpatía hacia su secuestrador.
Resulta difícil entender cómo alguien que sufrió en carne propia la persecución del régimen puede terminar legitimando públicamente a quienes representan ese mismo sistema.
La memoria política también es coherencia.
La declaración pone a Márquez en una postura de respaldo a la socialista Delcy Rodríguez y abre un nuevo debate dentro de los sectores opositores sobre la conveniencia de acompañar, cuestionar o confrontar las decisiones de la administración que encabeza la dirigente chavista.
¿Construir junto al poder o mantener la presión para lograr un cambio político?
Su frase “yo sí la respaldo” también marca distancia con los venezolanos que sufrido detenciones y torturas en manos del régimen.
En un país profundamente polarizado, las palabras de Márquez, duelen, especialmente a las familias y presos políticos, que tras siete meses del tutelaje, aun ven a sus hijos, padres, madres, hermanos, tíos en las mazmorras de régimen, siendo utilizados cono fichas de canje.
REDACCIÓN BITACORA58
