El príncipe heredero iraní en el exilio, Reza Pahlavi, fue agredido en Berlín cuando un individuo le arrojó un líquido rojo al salir de una rueda de prensa. La sustancia, que la policía alemana indicó que probablemente era zumo de tomate, le cayó sobre la espalda y el cuello, aunque no le provocó heridas. Tras el incidente, Pahlavi se mostró tranquilo, saludó a sus simpatizantes y abandonó el lugar en vehículo, mientras el presunto agresor fue detenido por las autoridades.
El hecho ocurrió después de que Pahlavi cuestionara públicamente el alto el fuego entre Estados Unidos y Irán, al considerar que es ingenuo esperar un cambio de actitud por parte del régimen iraní. Aunque dijo no oponerse a la diplomacia, insistió en que ya se le han dado suficientes oportunidades sin resultados concretos. Durante su visita a Berlín, también hizo un llamado a los países europeos para que incrementen su apoyo a quienes luchan por la democracia en su país.
Además, denunció un aumento en la represión interna, asegurando que en las últimas semanas se han ejecutado a varios presos políticos y que otras personas enfrentan condenas a muerte. Pahlavi, hijo del último sha derrocado en la Revolución iraní de 1979, busca posicionarse como una figura clave en un eventual cambio de poder, aunque su respaldo dentro de Irán sigue siendo incierto tras décadas de exilio.
Con información de AP
