La situación de las escuelas en Portuguesa genera preocupación e indigancpor las condiciones en las que estudian los niños, mientras las instalaciones afectadas por el agua siguen siendo utilizadas para impartir clases.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran aulas anegadas en centros educativos de Guanare, estado Portuguesa, donde los niños deben recibir clases en espacios afectados por la acumulación de agua.
La situación genera preocupación entre padres, representantes y ciudadanos, pues las escuelas deberían contar con condiciones adecuadas de higiene, seguridad e infraestructura para garantizar el aprendizaje de los estudiantes.
Mientras se habla de educación y de los derechos de la infancia, estas imágenes reflejan una realidad que exige respuestas de las autoridades educativas. Las aulas inundadas no pueden convertirse en parte de la normalidad de los niños venezolanos, quienes merecen estudiar en espacios dignos y seguros.
Desde Bitácora58, queda el llamado a las autoridades competentes a inspeccionar estos planteles, atender los daños y garantizar que ningún niño tenga que estudiar en condiciones que pongan en riesgo su bienestar.
