El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró el viernes que su país continuará “trabajando en estrecha colaboración” con sus socios de seguridad, entre ellos Venezuela, para combatir a “sus enemigos”, tras confirmarse una operación que culminó con la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, señalado como líder del Tren de Aragua.
“A principios de esta semana, el Departamento de Guerra —en total colaboración con las fuerzas de seguridad venezolanas— llevó a cabo un ataque cinético contra un complejo del Tren de Aragua (TdA) en Venezuela. Se confirmó la muerte del fundador y líder del Tren de Aragua, Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias ‘Niño Guerrero’, durante el ataque”, escribió el funcionario en su cuenta de X.
Hegseth afirmó que la operación refleja “el compromiso compartido de los Estados Unidos y Venezuela de llevar la lucha a los narcoterroristas y negarles cualquier refugio seguro en nuestro hemisferio”.
“Continuaremos trabajando en estrecha colaboración con socios de seguridad, como Venezuela —y los países socios de la Coalición de las Américas Contra los Cárteles (A3C)— para llevar la lucha a nuestros enemigos”, añadió.
Previamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había anunciado la muerte del líder del Tren de Aragua en su red Truth Social.
El mandatario afirmó que la operación fue ejecutada por el Comando Sur de Estados Unidos y la describió como una acción militar “rápida y letal” dirigida contra el líder de la organización criminal.
“Bajo mi dirección, el Comando Sur de los Estados Unidos ejecutó un ataque cinético rápido y letal para eliminar con éxito a ‘Niño Guerrero’, el infame líder del Tren de Aragua, una de las organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta Tierra”, señaló.
Trump también había asegurado que la misión se desarrolló en coordinación con las autoridades venezolanas.
“Esta acción se coordinó estrechamente con nuestros amigos en Venezuela, con quienes estamos trabajando muy bien”, dijo.
El mandatario estadounidense sostuvo que, tras la muerte del cabecilla, el Tren de Aragua ya no cuenta con “refugios seguros” dentro o fuera de Venezuela, y advirtió que su gobierno continuará las operaciones contra estas organizaciones.
Por su parte, el Gobierno de Venezuela confirmó la ejecución de una operación conjunta con Estados Unidos en el estado Bolívar.
“Venezuela informa que, en el marco de una operación combinada entre organismos de seguridad de Venezuela y de los Estados Unidos en el sureste del estado Bolívar, fueron desarticuladas estructuras de delincuencia organizada que operaban en la zona”, indicó el comunicado publicado en X por el Ministerio de Comunicación e Información.
Según la versión oficial, durante el despliegue se registraron enfrentamientos con integrantes de estos grupos criminales, en los que murió Guerrero Flores.
El Gobierno explicó que la operación contó con apoyo tecnológico especializado y se desarrolló mediante mecanismos de cooperación e intercambio de información de inteligencia entre las autoridades de ambos países.
Finalmente, la administración encabezada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez reiteró su compromiso de combatir a las organizaciones criminales y aseguró que continuará adoptando “medidas necesarias” destinadas a preservar “la paz, la tranquilidad y la protección” del pueblo venezolano.
En contexto
Guerrero fue sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en 2025 junto a otros integrantes del Tren de Aragua, entre ellos Yohan José Romero, alias “Johan Petrica”.
Washington lo señalaba como el responsable de transformar una banda surgida en el sistema penitenciario venezolano en una estructura criminal con presencia en varios países del continente.
Considerado uno de los delincuentes más buscados de Sudamérica, permanecía prófugo desde septiembre de 2023, cuando las autoridades venezolanas intervinieron la cárcel de Tocorón, en el estado Aragua, identificada como el principal centro de operaciones de la organización.
Desde 2024, el Departamento de Estado ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares por información que permitiera su captura. De acuerdo con la organización InSight Crime, Guerrero inició su actividad delictiva a comienzos de la década de 2000, cuando estuvo involucrado en ataques contra funcionarios policiales y actividades de microtráfico.
Las autoridades venezolanas también anunciaron una recompensa, aunque sin precisar el monto, tras la toma de Tocorón, donde Guerrero cumplía una condena de 17 años de prisión impuesta en 2018 por delitos que incluían homicidio intencional, ocultamiento de arma de guerra y otros cargos.
Tras el operativo de 2023, los organismos de seguridad difundieron su fotografía, datos de identificación y los delitos por los que era requerido: homicidio, secuestro y terrorismo.
En ese momento, Nicolás Maduro aseguró que coordinaba acciones con Colombia, Chile, Ecuador y Perú para localizar a los fugitivos vinculados con la organización.
Aunque el Gobierno venezolano ha sostenido que el Tren de Aragua fue desmantelado tras la intervención de Tocorón, distintos países de la región han reportado detenciones de presuntos integrantes de la estructura, lo que ha reforzado las denuncias sobre la continuidad de sus operaciones fuera de Venezuela.
