Curaçao, Aruba y Bonaire aparecieron repetidamente como posibles rutas para el regreso de María Corina Machado. Un vuelo tuvo que regresar en junio y esta semana otros dos intentos desde Panamá no llegaron a despegar.
Por Redacción Bitácora58
El regreso de María Corina Machado a Venezuela volvió a quedar frustrado y las islas caribeñas bajo jurisdicción neerlandesa aparecen nuevamente en el centro de una historia marcada por permisos, comunicaciones contradictorias y obstáculos que han impedido a la dirigente opositora llegar a su país.
El periodista David Alandete, corresponsal de ABC y quien acompañó al equipo de Machado durante su último intento de retorno, reveló nuevos detalles sobre la compleja cadena de operaciones que la dirigente ha emprendido durante los últimos meses.
Según Alandete, Machado ha intentado regresar a Venezuela en siete oportunidades, utilizando distintas alternativas por tierra, mar y aire. Los últimos tres intentos ocurrieron en apenas 24 horas desde Panamá.
Primero se intentó una travesía marítima hacia Venezuela. Cuando la embarcación estaba preparada y los documentos migratorios habían sido gestionados, la empresa informó que el barco había sufrido una avería y canceló el viaje.
Después llegaron dos alternativas aéreas. Una contemplaba viajar hacia Aruba y otra hacia Curaçao, ambas pertenecientes al Reino de los Países Bajos. Ninguno de los dos vuelos consiguió despegar.
El antecedente de Curaçao
El episodio más revelador se produjo en junio, cuando Machado intentó viajar desde Estados Unidos hacia Curaçao para continuar posteriormente hacia Venezuela.
El avión ya estaba en el aire cuando el permiso para su llegada fue revertido. La aeronave terminó regresando a Virginia.
Una investigación de Axios señaló entonces que el segundo funcionario del Departamento de Estado estadounidense, Chris Landau, había comunicado a la embajadora neerlandesa en Washington que el viaje contaba con respaldo estadounidense. Tras consultar con otros funcionarios de Washington, la diplomática recibió una versión diferente y las autoridades neerlandesas terminaron retirando la autorización para la llegada de Machado a Curaçao.
El episodio generó confusión dentro de la propia administración estadounidense. Según esa investigación, Landau negó haber tergiversado la posición oficial de Washington, mientras que el Gobierno neerlandés declinó comentar públicamente el caso.
Alandete habla de una dirigente atrapada en un limbo
En declaraciones ofrecidas a N+ Univision, Alandete describió a Machado como una persona atrapada en un “limbo”, al señalar que no puede regresar a Venezuela y permanece en Panamá sin que ese país sea su destino definitivo.
El periodista sostuvo que, desde lo que pudo observar personalmente durante el último intento, Machado buscaba regresar a Venezuela y que el proceso se ha encontrado con obstáculos sucesivos.
Alandete también explicó que Machado viaja con un salvoconducto panameño, debido a que su pasaporte venezolano está vencido. El documento le permite desplazarse, pero no constituye una nueva nacionalidad ni reemplaza su nacionalidad venezolana.
Este punto también fue explicado por otros medios que han seguido el caso. El País señaló que Panamá puede emitir documentos especiales de viaje para determinadas personas extranjeras bajo circunstancias humanitarias y que el documento utilizado por Machado no implica que haya adquirido la nacionalidad panameña.
Una ruta que vuelve a cerrarse
La importancia de Curaçao, Aruba y Bonaire no es casual. Las tres islas se encuentran próximas a Venezuela y forman parte del Reino de los Países Bajos, por lo que cualquier operación que pretenda utilizarlas como punto de tránsito requiere las autorizaciones correspondientes. Ahora entendemos por que se reunieron Rob Jetten y la interina eterna Dely Eolina Rodríguez.
En junio, el avión de Machado consiguió despegar desde Virginia, pero terminó regresando después de que se retirara la autorización para aterrizar en Curaçao. Esta semana, en cambio, los dos vuelos previstos desde Panamá hacia las islas neerlandesas ni siquiera lograron iniciar el trayecto.
El nuevo episodio volvió a generar interrogantes sobre quién está bloqueando realmente las rutas utilizadas por Machado y hasta qué punto las decisiones de Estados Unidos, Países Bajos, Panamá y las autoridades venezolanas han terminado condicionando sus movimientos.
Un regreso convertido en una carrera de obstáculos
La secuencia de acontecimientos deja una imagen clara de la dificultad que ha encontrado Machado para regresar a Venezuela.
La dirigente salió clandestinamente del país a finales de 2025 y desde entonces ha intentado retornar mediante distintas rutas. El más reciente operativo terminó con tres intentos frustrados en menos de un día, mientras que el episodio de junio había dejado otro antecedente especialmente significativo con el vuelo que tuvo que regresar a Estados Unidos después de que Curaçao dejara de autorizar su llegada.
El análisis de Alandete agrega una pieza relevante al rompecabezas. Más allá de las declaraciones públicas sobre el derecho de Machado a regresar, los hechos muestran que conseguir una ruta efectiva hacia Venezuela ha resultado mucho más complejo.
Mientras continúan las gestiones y se multiplican las versiones sobre las razones detrás de cada cancelación, María Corina Machado permanece fuera de Venezuela, a la espera de que alguna de las rutas que ha intentado pueda finalmente llevarla de regreso a territorio venezolano.

