El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk prende las alarmas por las expulsiones de migrantes desde Estados Unidos y advierte sobre muertes bajo custodia
Por: bitacora58.com
La política migratoria de Estados Unidos vuelve a quedar bajo el fuego internacional. El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, lanzó este lunes una dura advertencia a Washington y pidió detener las expulsiones de migrantes hacia países donde puedan quedar expuestos a daños irreparables, entre ellos Haití.
Durante la inauguración de la 63ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Türk exigió además que cualquier expulsión hacia terceros países respete el debido proceso y garantice a los afectados la posibilidad real de defenderse antes de ser enviados fuera de Estados Unidos.
Pero la cifra que más preocupa es la de las muertes:
Según el alto comisionado, desde su última intervención sobre esta situación, realizada a finales de junio, otras cuatro personas murieron mientras permanecían bajo custodia migratoria estadounidense. Con estos nuevos casos, el número de fallecidos en centros de detención migratoria durante 2026 asciende a 23.
Veintitrés personas que murieron bajo custodia mientras enfrentaban procesos migratorios. Para Türk, estos fallecimientos no pueden quedar simplemente registrados en una estadística. El funcionario de la ONU reclamó que se determinen las responsabilidades legales correspondientes.
La preocupación internacional también apunta a las nuevas herramientas que podrían utilizar los agentes de inmigración estadounidenses. Türk cuestionó los planes para equiparlos con guantes capaces de administrar descargas eléctricas y advirtió que esta tecnología podría terminar aumentando la violencia durante los operativos.
La advertencia llega en medio de una creciente preocupación dentro de Naciones Unidas por las expulsiones de migrantes hacia terceros países que no necesariamente ofrecen condiciones suficientes para garantizar su seguridad.
El punto más delicado es que algunos migrantes podrían ser enviados fuera de Estados Unidos antes de tener una oportunidad efectiva de impugnar su expulsión. En otras palabras, podrían encontrarse frente a una decisión que cambia radicalmente sus vidas sin contar con tiempo suficiente para defenderse.
La ONU vuelve así a poner el foco sobre una de las políticas más polémicas de Washington. Mientras Estados Unidos endurece sus operaciones migratorias, Naciones Unidas exige que la seguridad, el debido proceso y los derechos fundamentales no sean sacrificados en nombre de la deportación.
Y detrás de cada número hay una historia humana. Familias separadas, personas detenidas y, en los casos más extremos, vidas que terminan dentro de instalaciones bajo custodia del Estado.
