El Colegio de Médicos de Nueva Esparta confirmó que la entidad se encuentra libre de fiebre amarilla, atribuyendo esta ausencia de contagios al aislamiento geográfico propio de su condición insular. Pese al escenario favorable, el gremio médico permanece en alerta debido a la detección de casos en cinco estados, lo que obliga a extremar las medidas de control en los puntos de acceso a la isla.
José Antonio Narváez, presidente de la institución, señaló que en los estados afectados ya se han implementado cercos epidemiológicos y jornadas de inmunización para frenar la propagación del virus. La estrategia nacional busca contener el brote en sus focos de origen, evitando que el desplazamiento de ciudadanos infectados traslade la enfermedad hacia estados que, como Nueva Esparta, aún no reportan pacientes sintomáticos.
La vigilancia se centra actualmente en el flujo turístico, por lo que Narváez instó a las autoridades y ciudadanos a verificar el estado de vacunación de quienes ingresan a la Perla del Caribe, especialmente en Semana Santa. Es fundamental identificar si los visitantes provienen de las áreas críticas para aplicar protocolos de seguimiento oportunos y minimizar el riesgo de una introducción accidental del virus en la región.
Respecto a la inmunización local, el vocero aclaró que el Gobierno Nacional aún no considera necesaria una campaña de vacunación masiva en la entidad al no existir casos autóctonos. Sin embargo, exhortó a la población a mantenerse informada y dispuesta a acudir a los centros de salud en caso de que las directrices sanitarias cambien ante una eventual variación del panorama epidemiológico.

Día del Médico y solicitudes
En el marco del Día del Médico en Venezuela, profesionales de la salud en Nueva Esparta se concentraron en la sede del Colegio de Médicos en La Asunción para visibilizar la crisis que atraviesa el sector. Narváez calificó el estado de la red sanitaria pública como «absolutamente colapsado», señalando que la falta de insumos básicos y las fallas de infraestructura impiden garantizar una atención digna a los pacientes.
La precarización salarial es el principal reclamo del gremio, con sueldos base que oscilan apenas entre los 500 y 600 bolívares mensuales, mientras que las guardias nocturnas pueden elevar el ingreso a unos 2.000 bolívares. Sin embargo, la mayor parte del pago se percibe a través de bonos que no tienen incidencia en beneficios legales, dejando desprotegidos a los galenos en vacaciones, aguinaldos y prestaciones sociales.
Esta realidad económica ha forzado una «fuga de talentos» constante hacia otros países o sectores de la economía, debilitando la capacidad de respuesta en los ambulatorios y hospitales del estado. Narváez enfatizó que los especialistas no cuentan con ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas, lo que exige un ajuste salarial real que permita a los profesionales vivir de su carrera con dignidad y seguridad social.
El gremio médico neoespartano mantiene una observación constante de cualquier sintomatología sospechosa para actuar con celeridad y preservar el estatus sanitario de la isla. Los galenos esperan que las promesas gubernamentales de recuperación hospitalaria se traduzcan en acciones concretas, ya que la dotación de equipos y la mejora de los sueldos son consideradas urgencias nacionales para frenar el éxodo y rescatar el derecho a la salud en la entidad.
POR EL SOL DE MARGARITA
