La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó este jueves su preocupación por la situación del derecho a la educación de niñas, niños y adolescentes migrantes, en particular de nacionalidad venezolana, en Trinidad y Tobago.
Según el Informe Anual 2025 del organismo, estas poblaciones enfrentan serias dificultades para acceder al sistema educativo debido a obstáculos como requisitos de admisión que exigen documentos traducidos al inglés, entre ellos certificados de nacimiento y de vacunación.
La CIDH advirtió que esta situación ha contribuido al aumento del analfabetismo y del trabajo infantil entre los menores migrantes en el país caribeño.
Asimismo, el organismo manifestó preocupación por una directiva del Ministerio de Seguridad Nacional que ordena al Departamento de Inmigración mantener detenidas a las personas migrantes en situación irregular en centros de detención hasta su repatriación. Esta medida impediría la emisión de órdenes de supervisión, que permiten a los migrantes permanecer en libertad mientras se evalúa su posible deportación.
El informe también señala una significativa reducción, del 82 %, en las exenciones de permisos de trabajo otorgadas a migrantes venezolanos. Mientras en 2024 se concedieron 4.275 permisos, en 2025 la cifra descendió a 757. Estas exenciones permiten trabajar legalmente en Trinidad y Tobago por un período máximo de un año.
En materia de trata de personas, la CIDH reconoció los esfuerzos de la Unidad Contra la Trata del Ministerio de Seguridad Nacional, que lograron desarticular dos redes criminales y rescatar a unas 30 víctimas.
