La victoria ante Japón en el Clásico Mundial de Béisbol sigue dejando historias bonitas. Un niño de 12 años, en un gesto de desprendimiento, le devolvió a Wilyer Abreu la pelota del jonrón que le dio el pase a la semifinal a Venezuela.
Jesús Ocanto y su padre pudieron conversar con el jardinero derecho, quien en agradecimiento, les regaló un bate firmado.
«Fue un momento bastante especial el sábado y bastante contento de que tuvieran la oportunidad de agarrar a pelota… Muchas gracias», expresó Abreu.
