Más de 200 turistas quedaron atrapados este lunes durante aproximadamente dos horas en la cima del cerro Morro Dois Irmãos, en la ciudad de Rio de Janeiro, debido a un operativo policial contra el narcotráfico que se desarrollaba en la favela de Vidigal y que derivó en intensos enfrentamientos armados.
De acuerdo con autoridades y operadores turísticos citados por AFP, el despliegue policial tenía como objetivo a miembros del Comando Vermelho, una de las principales facciones criminales de Brasil. Durante la intervención, se registraron tiroteos entre agentes y presuntos delincuentes, lo que generó pánico entre los visitantes que realizaban una excursión en el mirador.
El Morro Dois Irmãos, ubicado a 533 metros de altura, es uno de los puntos panorámicos más conocidos de la ciudad, con vistas privilegiadas hacia las playas de Ipanema Beach y Leblon Beach. El lugar suele recibir miles de turistas cada semana, especialmente durante recorridos al amanecer.
“Había más de 200 personas, de las cuales alrededor del 70% eran turistas extranjeros”, explicó un operador turístico local, quien lamentó el impacto negativo que este tipo de operativos tiene sobre la actividad turística en la zona.
Por su parte, la Policía Civil informó que los presuntos delincuentes habrían abierto fuego al ingreso de los agentes a la favela, “poniendo deliberadamente en riesgo a residentes y visitantes”.
Testigos relataron momentos de tensión y miedo. Algunos turistas afirmaron haber escuchado disparos y observado el sobrevuelo de helicópteros policiales, mientras otros sufrieron crisis de pánico. “Hubo gente que se desmayó”, relató una de las visitantes afectadas.
Tras la estabilización de la situación, los turistas pudieron descender del cerro bajo resguardo policial. El operativo dejó tres detenidos y no se reportaron heridos.
El hecho ocurre en un contexto de alta afluencia turística en la ciudad, que en 2025 recibió más de 2,1 millones de visitantes internacionales, y a pocos meses de una de las operaciones policiales más letales registradas en Río de Janeiro, que dejó más de un centenar de fallecidos en complejos de favelas del norte de la ciudad.
