Abelardo de la Espriella llevaba exactamente 64 horas y 34 minutos en el poder cuando ocurrió el fuerte sismo en Colombia, que afectó principalmente al Chocó y el Eje Cafetero.
Sí el presidente Abelardo De La Espriella ha tomado el liderazgo de esta emergencia, el mandatario asumió al instante la coordinación y la respuesta estatal, ordenando así que las zonas más golpeadas como el Chocó y el y el Eje Cafetero colombiano fueran las zonas prioritarias.
Con tan solo 64 horas y 34 minutos en el poder De La Espriella lidera personalmente la supervisión de los daños del terremoto de 7.4 que azotó Colombia este 10 de agosto:
Pero, no solo lo ordenó desde su residencia presidencial, sino que se dirigió de inmediato a la ciudad de Pereira para supervisar personalmente todos los daños, poder gestionar el rescate y evaluar todo y activar la ayuda necesaria.
He asumido directamente el liderazgo de la atención por la emergencia en San José del Palmar. He ordenado la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención de los daños y de los damnificados.
Le he solicitado al director de la UNGRD un reporte detallado de la situación y de las necesidades más urgentes.
También estaré personalmente en Pereira para acompañar a los afectados y verificar la respuesta del Gobierno.
No están solos. El Estado está presente y actuando.
¡Firme por las Patria!

El contraste con la respuesta del interinato de Delcy Rodríguez, nos deja a todos los venezolanos con un sabor amargo en la boca y un dolor profundo en nuestros corazones, puesto que si esta hubiese sido la respuesta del interinato ante el doble el doble terremoto del 24 de junio pasado muchas vidas se hubiesen podido salvar.
Cabe destacar que la labor periodística en Colombia ha sido una de las más importantes, manteniendo la calma e informando de lo sucedido a los ciudadanos, cosa que tampoco se le permitió a los periodistas en Venezuela, a quienes se les vio interrumpido su trabajo y se les impedía en muchos casos llegar al a la zona cero de Catia La Mar, como fue el caso de la periodista Paulina Sodi, de Univisión, ni al resto de la prensa internacional que no tuvieron el libre acceso a las zonas de desastre en La Guaira, incluyendo Catia La Mar, de forma independiente.
