John Barrett se reúne con los hermanos Rodríguez, pero familiares de presos políticos denuncian que no son escuchados por EE.UU.

Mientras John Barrett sostiene encuentros con los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, familiares de presos políticos venezolanos siguen esperando ser recibidos por representantes de Estados Unidos para exponer la situación de sus seres queridos y pedir apoyo para lograr su liberación.
Este jueves, activistas de la ONG Alianza por la Libertad de los Presos Políticos se concentraron a las afueras de la Embajada estadounidense en Caracas para exigir que Washington escuche sus denuncias e intervenga en favor de quienes permanecen detenidos por razones políticas.
«Nuestra exigencia aquí es que Estados Unidos, que está tutelando a Venezuela, que nos ayuden, que nos escuchen. (…) No vamos a descansar hasta que liberen hasta el último de los presos políticos», expresó Mayra Morales, hermana del preso político Ricardo Fonseca, en declaraciones a EFE.
La protesta vuelve a poner de manifiesto el reclamo de los familiares, que piden ser escuchados por los representantes estadounidenses y cuestionan la falta de espacios para exponer directamente la situación de los detenidos.
Venezolanos en especial los familiares de los presos políticos se preguntan, ¿por qué hay espacio para reunirse con quienes ejercen el poder en Venezuela, pero no para escuchar a las familias que llevan meses o años esperando la libertad de sus seres queridos?

Asimismo, aseguran que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, «no está liberando a los presos políticos como ella le dice a los Estados Unidos», dado que en el país hay 322 detenidos por estos motivos, según cifras de la ONG Foro Penal.
Por su parte, María Altagracia Spiezia Vásquez, hermana del preso político José Alberto Vásquez, exigió justicia para todos los detenidos que fallecieron bajo custodia del Estado, así como para aquellos familiares que murieron a la espera de que sus parientes salieran de prisión.

Este grupo de familiares asegura que lleva unos 150 días a las afueras de la Embajada de Estados Unidos en Caracas para pedir al Gobierno de Donald Trump su ayuda para la liberación de los presos políticos en Venezuela.
El lunes, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió con el canciller de Venezuela, Oliver Blanco, a quien instó «a continuar con la liberación de los presos políticos que aún permanecen en Venezuela», según un comunicado.

Con información de EFE
