Shakira Ibarreto, hija del comisario del CICPC Miguel Ibarreto, alzó su voz para denunciar la delicada situación de salud en la que se encuentra su padre, actualmente recluido en el Centro Penitenciario Rodeo I. A través de un testimonio difundido en redes sociales, la joven aseguró que la familia no recibe información clara sobre su padre, mientras las autoridades del penal se limitan a responder que “está bien”, sin ofrecer detalles ni permitir verificar su condición real.
Según su denuncia, el funcionario presenta complicaciones médicas importantes, entre ellas afecciones gastrointestinales y otras patologías que requieren atención urgente. Sin embargo, sostiene que no ha recibido el tratamiento adecuado ni garantías mínimas de atención médica dentro del recinto, una situación que aumenta la angustia de sus familiares.
El caso se agrava, además, por las irregularidades judiciales que rodean al comisario Ibarreto. De acuerdo con lo expuesto por sus allegados, estaría siendo procesado en dos oportunidades por los mismos hechos, lo que ha sido señalado como una violación al debido proceso y a sus derechos fundamentales.
Familiares han insistido en la necesidad de una fe de vida y condiciones dignas de reclusión, en medio de un contexto donde diversas denuncias apuntan a fallas estructurales en la atención médica y trato a los privados de libertad en Rodeo I, un penal señalado en reiteradas ocasiones por condiciones precarias y situaciones de riesgo para los internos.
La voz de Shakira Ibarreto se suma así a la de otros familiares de detenidos que exigen información transparente, respeto a los derechos humanos y garantías básicas para quienes permanecen bajo custodia del Estado venezolano.
