El presidente de Colombia, Gustavo Petro, viajará a Caracas para reunirse con la mandataria interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, en un encuentro marcado principalmente por la preocupación en la seguridad fronteriza.
La reunión estará centrada en la creciente presencia de grupos armados ilegales en la extensa frontera entre ambos países, donde operan organizaciones como el ELN, disidencias de las FARC y redes vinculadas al narcotráfico y el contrabando.
Uno de los puntos clave será la región del Catatumbo, una zona estratégica con alta producción de coca y constantes disputas territoriales entre estos grupos, que cruzan la frontera con frecuencia y mantienen la violencia en la zona.
Petro llegará acompañado de una delegación de perfil militar y policial, con el objetivo de coordinar acciones de inteligencia y fortalecer operaciones conjuntas que permitan enfrentar estas estructuras ilegales sin afectar a la población civil.
Recordemos que las investigaciones que se desarrollan en las fiscalías de Manhattan y Brooklyn en EEUU, lo sitúan como uno de los principales objetivos, su nombre está incluido a partir de otras investigaciones más amplias, según información publicada por The New York Times y confirmada por Reuters a través de fuentes conocedoras del casos. Los equipos a cargo de la investigación -integrados por fiscales especializados y agentes federales- están analizando posibles contactos del mandatario con personas vinculadas al narcotráfico, así como la posible entrada de fondos ilícitos en su campaña presidencial de 2022, expresó Reuters.
Gustavo Petro siempre ha consentido el régimen que ha azotado a millones de venezolanos, ahora busca la cooperación del neochavismo para las operaciones de los grupos armados ilegales de los que es parte, necesidad que surge luego de la fricción en fronteras ecuatorianas para distribuir la mercancia ilegal.
